jueves, 17 de febrero de 2011

Los ojos de Julia

(Guillem Morales, España, 2010)

No sé a ustedes, pero a mí me da pavor la idea de perder la vista. Como cinéfago y devorador de libros y comics, me alimento por los ojos, es por esto que si llegara a quedarme ciego me costaría mucho trabajo adaptarme a la vida. Tal vez ni siquiera podría hacerlo.

Esta cinta española ataca ese mismo temor y lo hace de una buena manera. Desde que vi el trailer hace meses (se tardaron bastante en estrenarla) me pareció una propuesta bastante sofisticada e interesante, el hecho de que Guillermo Del Toro apadrinara esta producción me hacía darle un voto de confianza. Dicho trailer daba a entender que una mujer perdía la vista mientras un atacante la acecha. Carlos pensó que podría haberse introducido sutilmente un elemento sobrenatural, pero a mí desde el principio me quedó claro que la amenaza era humana.


La historia empieza con una pelirroja completamente ciega, orillada al suicidio por un hombre al cual no podemos ver. Su hermana gemela presiente su muerte y decide ir a visitarla. A pesar de que las evidencias muestran un suicidio común y corriente, ciertos detalles le hacen pensar que hay gato encerrado y decide investigar. El mayor acierto que se introduce en este momento es el hecho de que Julia también corre el riesgo de perder la vista, ha sufrido de ataques de ceguera derivados por tensión y le cuesta trabajo ver con escasa luz. Una de mis secuencias favoritas es cuando ella voltea hacia una esquina y no alcanza a distinguir si hay alguien observándola desde un sombrío rincón o es sólo su imaginación.

Hasta ahí todo bien, entonces comienza una pesquiza demasiado estructurada, en la que A lleva indudablemente a B y las piezas se unen demasiado bien para mi gusto. Mañosamente, el guión nos hace dudar de algún personaje para después absolverlo. Eso no es malo en sí, pero la repetición de ese esquema por tantas veces se vuelve cansado.


Otro acierto del guión es definir el concepto de la gente "sin luz," esos que pasan desapercibidos por más que se esfuercen. Dicha gente puede cometer crímenes y casi nunca los capturan pues se escabullen, aún involuntariamente. Pero los ciegos perciben de otra manera, para ellos no pasan desapercibido. El escurridizo hombre que ocasionó la muerte de su hermana también está rondando a Julia, aunque no sabe uno bien si es por ocultar sus pasos o por buscar una siguiente víctima.

Y es aquí donde empiezan a presentarse los huecos en la trama. El esposo desaparece misteriosamente y nunca se esclarece del todo cómo es que le pasa lo que le pasa. Julia cae en el cliché de la mujer estúpida que se pone en peligro innecesariamente, rayando en la histeria. Los personajes "extremos" hacen su aparición (además de que nos hacen pensar que ellos son los culpables). El villano aparentemente se encuentra en dos lugares al mismo tiempo. Algo muy molesto es que aprovechan la menor provocación para mostrar a Belén Rueda (Julia) con ropa muy ajustada, escotes reveladores, con mucho frío (ustedes me entienden) o empapada. Nunca me quejaré de ver a una mujer atractiva de esas maneras, pero me parece muy barato que apliquen esas estrategias para distraer a los espectadores con la esperanza de que no se den cuenta de las fallas en la historia. Eso lo acepto en una película serie b, pero no en una producción mayor.


Hay un par de secuencias muy buenas, la primera de ellas es cuando Julia tiene que aparentar que está ciega. Muy bien lograda, con una muy buena actuación (pero aderezada con unos detallitos de muy mal gusto). La revelación de la identidad del malo está bien justificada, sus motivaciones son humanas y comprensibles... pero su origen es el colmo de lo absurdo. La segunda secuencia digna de mención es una parte en la cual asesino y víctima se encuentran en completa oscuridad, alumbrados intermitentemente por los flashazos de una cámara fotográfica (para mi gusto, esta parte rescata mucho el final). Pero la conclusión se cae irremediablemente, terminando de amolarla con un dénouement cursi y que me dejó un mal sabor de boca.

No me puso de malas, no es pésima, pero siento que tiene una gran premisa (lo suficientemente buena como para que valga la pena verla) pero no la sabe aprovechar muy bien y unos buenos tijeretazos (muchos) podrían mejorar en gran medida la cinta.


2 comentarios:

  1. Yo la vi ayer!!, yo espera algo más tipo el Orfanato, lo cual no lo fue, pero el chico con el que fui esperaba ver sangre, así es q la película logró el objetivo principal, aunque en si no me me fascino la película y el pinchazo del ojo, prefiero ver mil veces Un chien andaluz y ver su ojo de res. Saludos Pok...

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  2. Totalmente de acuerdo, prefiero el ojo rebanado del Perro andaluz...

    ¡Saludos!

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