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sábado, 24 de diciembre de 2011

El precio del mañana

(Andrew Niccol, Estados Unidos, 2011)

Haciendo literal la idea de que el tiempo es dinero, esta cinta nos presenta un mundo en el que al cumplir veinticinco años de edad tienes un año disponible con el cual "pagas" por las cosas. Como te cobran en tiempo de vida, si no administras bien el que tienes o si no ganas más, al quedarte sin "dinero" caes muerto. De este modo, los pobres se ven condenados a vivir al día, mientras que los ricos acumulan tiempo a lo estúpido. Usando la premisa pseudo-socialista de que en el mundo hay suficiente riqueza para todos si ésta fuera bien distribuida, Justin Timberlake seduce/secuestra a la hija de un banquero importante y emprende una campaña a la Robin Hood para hacer llegar tiempo a quienes lo necesitan. Convirtiéndose en una especie de Bonnie y Clyde futuristas, la prófuga pareja intenta corregir los males de la sociedad. Interesante premisa, curiosa crítica social, buena acción y un final demasiado complaciente para mi gusto, hacen de esta cinta algo disfrutable pero para nada indispensable.

martes, 29 de noviembre de 2011

Monstruos

(Gareth Edwards, Reino Unido, 2010)

Hace un par de meses leí en una entrevista a Alan Moore que le había gustado esta película, lo cual despertó mi inetrés. Promocionada como " El Sector 9 de este año" (haciendo referencia a la grandiosa District 9, de Neill Blomkamp, Sudáfrica, 2009), lo único que tiene en común es la idea de mostrar un problema de inmigración con el tema de alienígenas, pero hasta ahí. Con personajes más bien planos y un guión muy mal investigado -ubican San José, Centro América en o cerca de México, carecen de una idea clara de las distancias dentro del territorio mexicano, ponen una selva en el norte del país con todo y una pirámide aparentemente maya junto a la frontera con Estados Unidos-, los errores que como mexicano pude notar a leguas me sacaron de la película. Si le agregamos un ritmo lento que se vuelve pesado, el trasfondo de plantear que tal vez los "otros" en verdad no son tan malos se diluye y pierde su importancia.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Apollo 18

(Gonzalo López Gallego, Estados Unidos, 2011)

Tomada de pelo que podría definirse como "La bruja de Blair y Actividad paranormal en el espacio." Subiéndose al tren del éxito gozado por Paranormal activity (Oren Peli, Estados Unidos, 2007), este filme explora la premisa de que la misión Apollo 18 no fue cancelada, sino que se llevó a cabo pero lo que descubrió se mantuvo en secreto por ser tan terrible: piedras que se mueven y atacan. Comienza con mucha seriedad, pero conforme avanza se les olvida que se supone se trata de pietaje auténtico y recurre a efectos demasiado retocados y a ángulos muy estéticos. Una auténtica pérdida de tiempo que sólo intenta capitalizar una tendencia de moda.

martes, 25 de octubre de 2011

Gigantes de acero

(Shaw Levy, Estados Unidos, 2011)

Sería fácil decir que se trata de una película más en la que un "elegido" recupera la fe en sí mismo y logra cambiar su mundo: se queda con la chica, recupera a su hijo, derrota al "villano" invencible y, considerando todo, triunfa como los grandes. En efecto, es todo eso, pero hay más. El director, que hasta ahora sólo había dirigido comedias, decide entrar al terreno de la Ciencia Ficción por la puerta lateral, haciendo algo lo suficientemente cercano a nuestra realidad cotidiana como para no alienar al público mayoritario. Realiza una película hollywoodense bien hecha, emocionante, emotiva y divertida. También se nota la mano del productor, Steven Spielberg: el personaje infantil llega a ser insoportablemente entrañable.


Ligeramente basada en un cuento de Richard Matheson, la historia se desarrolla en el cercano año 2020. El conflicto que enfrenta Charlie Kenton (Hugh Jackman) es interesante: un hombre venido a menos, boxeador de corazón hasta que fue reemplazado por androides, recorre amargado y sin esperanzas el país, con deudas hasta el cuello y ninguna obligación. El resurgimiento de un hijo al cual abandonó al nacer se le aparece como una oportunidad de hacer dinero por medio del chantaje, pero una vez que convive con su progenie se da cuenta de que el chico tiene mucho más de él de lo que quisiera admitir. Apoyado por la gente que nunca ha dejado de creer en él, reconstruye un robot de entrenamiento y juntos le infunden la chispa "humana" que lo lleva a triunfar una y otra vez contra todos sus oponentes.


A pesar de ser bastante complaciente, no está exenta de momentos duros. Un personaje fugaz -el de un redneck que se cobra una deuda a la mala- aporta una escena de sordidez que nos recuerda que no todo es de color rosado. Eso, los efectos visuales, el carisma de Jackman y las piernas de Evangeline Lilly son motivos suficientes para darse una vuelta por las salas de cine a echarle un ojo a esta cinta.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Cowboys & Aliens

(Fred Van Lente, Andrew Foley & Luciano Lima, Platinum Studios / Jon Favreau, Estados Unidos, 2011)

No hay ni a cual irle: la película es mala, el comic es aún peor. Platinum Studios se ha creado la mala fama de crear comics con el único propósito de vender los derechos para adaptar sus historias a otros medios. Dicho sea de paso, les importa un reverendo pepino la calidad de sus obras con tal de que puedan sacar dinero de ellas.

Las nocivas luces en el cielo.

Lo único que tienen en común la "novela gráfica" y el filme es el título. Vamos, ni siquiera los nombres de los personajes son los mismos. Y debería llamarse Cowboys & Aliens & Indians, de tan absurda y ridícula que es. Sólo faltó que le agregaran zombies y ninjas.

Las naves espaciales.

La "versión" impresa está basada en una idea de Scott Mitchell Rosenberg, fundador de la infame editorial y creador de conceptos tales como Men in Black. La premisa no es del todo mala, se plantea a los alienígenas como conquistadores que sienten tener el derecho de imponer su cultura sobre especies menos desarrolladas tal y como los colonizadores hicieron en América, África y otras partes del mundo. Pero más allá de un mañoso y breve prólogo ilustrado competentemente por Dennis Calero no se desarrolla esta noción.

La persecución obligada.

El resto de las páginas está ocupado por un arte mediocre a cargo de Luciano Lima y una historia a medias con personajes trillados sin desarrollo alguno. Los vaqueros se defienden de los temibles y salvajes pieles rojas cuando cae una nave del cielo. Los extraterrestres (con un aspecto nada imaginativo) deciden apoderarse del planeta así sin más pero algunos terrestres se apoderan de artefactos que les ayudan a defenderse. Uniendo fuerzas, apaches y vaqueros (con ayuda de una esclava de otro planeta) derrotan a los malosos. Fin. En la última página intentan darle un giro que a nadie podría importarle después de haber sufrido de las primeras noventa y nueve páginas.

Los mentados aliens.

La película mejora un poquito las cosas, pero no mucho. En un típico déjà vu de cualquier western, hay un forajido buscado por la ley, un magnate que posee al pueblo y de paso lo aterroriza, y mucha mala voluntad entre todos. No falta el padrecito rudo y el cantinero bienintencionado. En medio de todo eso, luces en el cielo interrumpen la discordia para robar gente. Las criaturas celestiales -o quizá infernales- y sus vehículos resultan ser impenetrables para la artillería terrícola. Los humanos siguen el rastro de los monstruos para recuperar a los suyos y en el camino se encuentran a los indios, los cuales aceptan unírseles. A la mera hora resulta que, inexplicablemente, los "villanos" no son tan invulnerables como parecía. Ah, y vienen a la tierra buscando oro, háganme ustedes el favor.

Los personajes femeninos.

Los dos personajes femeninos del comic -una vaquerita y la "espía" alienígena- se fusionan en uno solo, interpretado por Olivia Wilde (cuyos hermosos ojos constituyen la única razón de peso para ver esta cinta). El guión se esfuerza por intentar dar unos giros a la trama antes del final (aunque yo siempre sospeché que Ella era de otro planeta), algunas cosas que no se ven venir y que evitan la complacencia descarada de la historieta (donde el vaquero se enamora de la marcianita y el apache de la pelirroja). De cualquier forma, la trama tiene huecos que de ninguna manera se pueden justificar. Y ultimadamente, no se trata de un buen western, ni de una buena película de extraterrestres, ni de Ciencia Ficción inteligente, ni de un producto de calidad satisfactoria. Entretiene a medias, a ratos aburre, no aguanta ningún tipo de análisis, pero sigue siendo preferible a su supuesta inspiración en papel y tinta.

Lo único bueno de la película: los ojazos de esta mujer.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Paul

(Greg Mottola, Reino Unido-Estados Unidos-Francia-España, 2011)

En definitiva, me gusta más cuando Simon Pegg co-escribe con Edgar Wright. Para la película aquí reseñada unió fuerzas al elaborar el guión con su compañero actor Nick Frost y el resultado no es tan bueno como yo esperaba. Se trata de una comedia más bien ligera que carece tanto de carcajadas como de sutileza.


Dos ñoños británicos viajan a San Diego para asistir a la Comic Con y posteriormente rentan una RV para dar un viaje por varios sitios de interés para ufólogos y conspiranoicos. En su recorrido se topan con el personaje titular, un extraterrestre cuya nave chocó en nuestro planeta desde hace años y desde entonces ha sido oculto por el gobierno, proporcionando información que ha servido para darnos una idea de la vida en otros planetas, tanto en la realidad como en la ficción. No obstante, cuando su utilidad como fuente de inteligencia se ha agotado, se ve forzado a huir por su vida y requiere de la ayuda de estos geeks para sobrevivir.

It's probing time!

Fuera de los detalles para deleitar a los fans -como los comics de Brit, la playera de Invincible y la aparición de Robert Kirkman mismo en un cameo (¡!)- y los homenajes a películas clásicas de CF incluyendo Star Wars, Star Trek, Encuentros cercanos del tercer tipo y E.T., la historia es demasiado convencional. La idea de una road movie con nerds ya fue realizada -y con mayor éxito- en Fanboys (Kyle Newman, Estados Unidos, 2009).

Referencia obligada a Star Wars: "Someone who loves you..."

El humor de la cinta pretende ser irreverente, atacando a hillbillies y a católicos fundamentalistas por igual, pero sus chistes homofóbicos e intolerantes no llegan a ser lo suficientemente ofensivos como para ser en verdad graciosos. En general me divirtió y siento que cumple con su cometido, pero esperaba mucho más y siento que se podría hacer algo mejor con la misma premisa.


En nuestro país se estrenó una versión doblada al español la cual me niego a ver. Con el jocoso (¿?) subtítulo de Encuentros cercanos con este tipo seguro a todo mundo se le antojará verla, más aún con la voz de Silverio Palacios (disculpen mi ignorancia del star system local, no tengo ni idea de quién es él). Por fortuna, una copia subtitulada llegó a un número limitado de salas, así que les recomiendo buscarla cuanto antes para que puedan verla antes de que desaparezca.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Rise of the Planet of the Apes

(Rupert Wyatt, Estados Unidos, 2011)

Cualquier cosa que tenga changos, simios o primates que no sean humanos ya es buena de entrada. Si además le agregamos personajes carismáticos, acción trepidante (pero que no marea), drama desgarrador, guiños a la cinta que dio origen a la franquicia y a Freida Pinto, no hay manera de fracasar.


Si a estas alturas no han visto la primera película (Planet of the Apes, Franklin J. Schaffner, Estados Unidos, 1968) con Charlton Heston, no habrán entendido la referencia/homenaje en Madagascar (Eric Darnell & Tom McGrath, Estados Unidos, 2005) ni algunos de los puntos relevantes en ésta. Lo lamento mucho, pero ahí les va el spoiler: la revelación en dicha cinta es que en el futuro, la Tierra será dominada por los simios y los humanos estarán cerca de la extinción, reducidos a un estado salvaje. De ahí viene esta película, que replantea la premisa y nos propone un cómo ocurrió esto.

Chango voyeurista...

Will Rodman, interpretado por James Franco, es un joven químico farmacéutico que intenta desarrollar una cura para el mal de Alzheimer (padecido por su anciano padre). Para esto experimenta con chimpancés, uno de los cuales demuestra un desarrollo neuronal fuera de lo común tras habérsele administrado el medicamento experimental. Desafortunadamente, ciertos sucesos hacen que su investigación sea detenida por la compañía que lo auspicia. Esto lo cual lo obliga a continuar sus estudios desde casa, experimentando directamente en su padre y cuidando a un changuito bebé, heredero de genes maravillosos.


Haciendo reflexiones sobre las bases de la moralidad humana, la crueldad y bestialidad de algunas personas, la eterna lucha entre instinto y razón y la búsqueda de pertenencia, el filme nos presenta la historia de la vida de Caesar. Este primate dotado de un intelecto superior al del resto de su especie (y de la mayoría de los humanos) pasa de ser privilegiado a cometer un crimen menor ocasionado por la lealtad hacia su familia, lo cual lo lleva a una especie de correccional en donde ocurre lo que en todas las correccionales: a los bonitos nadie los quiere, y si desean sobrevivir deben hacerse amigos de otros presos más poderosos y aprender a ser criminales endurecidos y sin remordimientos. Pero además desarrolla conciencia social: no sólo busca su liberación sino también la de sus semejantes, una liberación tanto de las paredes que limitan su movilidad física como de las barreras de su intelecto.

Y que se enoja el chango...

Con el ingenioso (¿?) título en español de El Planeta de los Simios (R)Evolución, esta cinta ha llegado a cientos de salas en nuestro país. Seguro durará bastante en cartelera, asegúrense de verla pues no se arrepentirán. Me atrevo a decir que estará entre mis películas favoritas del año.

viernes, 26 de agosto de 2011

Firmado con un klínex


Otro de los textos que analizamos en el taller de cuento impartido por Eduardo Antonio Parra fue el que abre este libro, titulado Rompecabezas, sobre una pareja de arquitectos que tienen una pelea de aquellas que son difíciles de olvidar. De paso aproveché para comprar el libro y leerlo completo.

Trece cuentos brevísimos, muy experimentales, algunos bastante difíciles de comprender, todos muy exigentes para con el lector. Con un excelente uso de la economía de la palabra, Élmer Mendoza crea imágenes precisas en la mente de su audiencia. Su narrativa es poderosa y eficiente, tiene unas cuantas frases muy inspirada y la mayoría de los relatos son asombrosos.

En Si te vas a enamorar que sea de alguien así, un hombre y una mujer se encuentran en una cafetería tras el suicidio de ésta y discuten sobre el futuro de su relación en un sólo párrafo que entrelaza los diálogos de ambos sin pausa entre ellos. El cuento que da nombre a la compilación es sobre un detective que intenta descifrar la oleada epidémica de mujeres hermosas que se quitan la vida, descubriendo una aparente conspiración y lo que parece un romance. Cuerpo narra las transacciones de una mujer de dudosa belleza con aquellos hombres que la desean.

Postal para Diego Luna nos cuenta, de manera supuestamente cinematográfica, la curiosa historia de un trailero en su último/primer viaje. Luego, en Gard, un francés y un italiano se enfrentan en un bar por medio de distintos usos del título resultantes de agregarle, quitarle y modificarle letras y significados. La casa de las sirenas versa sobre un asesinato por motivos amorosos, políticos y poéticos que nadie quiere evitar. Plop es un pseudopoema tan fugaz como incomprensible y ambiguo. Una pareja pone en riesgo sus vidas y desgastan su relación en un hermoso y retorcido juego de expectativas mutuas y desafíos a la monotonía en Regalo de cumpleaños.

Mi favorito, La secta de Gutemberg, nos presenta un mundo dominado por los Nolectores en el cual los lectores de diversos autores conspiran y atentan contra la vida del líder de sus aborrecidos enemigos. En Fiesta se hacen presentes muchos escritores mexicanos contemporáneos, con breves líneas de sus obras como parte de una interminable tertulia/conversación. El libro cierra con La decisión, un relato de obsesión y suerte que tal vez en realidad no lo es.

Me salté uno de los cuentos, con la intención de compartirlo con ustedes. Que lo disfruten:

Ytsé

No se conocían. Fueron los uniformes vistosos, el olor a gasolina, la adicción al ruido y al humo lo que los hizo coincidir en la barra del Café Marimba aquel verano de Dios del que no quisiera acordarme. Eran motociclistas.
     La familia de Andrés se había enriquecido vendiendo manzanas para cerdos al horno. El padre de Álvaro ejercía de enterrador. Merx era extraterrestre y Raúl estaba decidido a mantenerse virgen el resto de su vida. Se oía una balada rock de las más horribles. Bebían whisky y hablaban de motos, llantas, bujías, lubricantes, rutas, climas, curvas y asuntos personales, cuando ella apareció.
     Cuatro corazones taquicardia.
     Yorch, sírvenos por favor, exigió Álvaro, quien bebía whiskyontherocks y era el más ansioso.
     Ella era de Cabizbaja, ustedes se han de acordar.
     Les echó una media mirada de la cintura para arriba, otra media de la cintura para abajo y siguió como si la brisa.
     Raúl, para evitar tentaciones, pensó en abandonar el lugar. Andrés tuvo una erección inmediata. A Merx le faltaba un brazo y supo que eso sería determinante. Álvaro apuró su trago y pidió el siguiente.
     Ella tenía una cita con una amiga norka instalada muy cerca de ellos, que continuaban conmocionados, pensando qué fácil es ser idiota en esta vida.
     Les concedió dos medias miradas más y por poco enloquecen.
     Nada ocurrió mientras la recién llegada y su amiga conversaban. Salvo el silencio de la sangre ardiendo.
     Cuando ella fue al baño supieron que el destino que los acababa de unir también los acababa de separar.
     Merx quedó eliminado por cuestiones raciales.
     Raúl, muy confundido, propuso juegos para que de ahí surgiera el afortunado. Lo excluyeron aduciendo la importancia de ser firme en los propósitos y que el suyo era muy particular, que demostraba lo grande que era.
     Merx, muy excitado, exigió competir, pero fue en vano.
     Raúl abrió su computadora y compartió la información sobre Cabizbaja: gente peligrosa, pendenciera y muy hermosa. La base de su economía es el comercio de órganos con otros planetas.
     Andrés y Álvaro intentaron convencerse mutuamente de desistir. Inútil. Merx, lleno de tristeza, se apartó; otra cosa sería si estuvieran en su planeta.
     Álvaro y Andrés decidieron jugarse el liderazgo en lo que mejor sabían hacer: correr motos. Dos vueltas al circuito serían suficientes y allá fueron. Las ducati a punto. Raúl sería el juez.
     Una hora después regresaron: uno exultante, el otro realmente derrotado.
     Cuando llegaban, Merx salía con la chica llevándola de la cintura con su único brazo.
     Protestaron, hey, hey, ¿qué te pasa imbécil? No tienes derecho.
     Ytsé, expresó ella con tanta energía y ojos menos bellos que flamígeros, que dejó sus oídos vibrando. Ave María purísima.
     Merx, mirando al frente, con ese porte abusivo de los triunfadores, la condujo con señorío.
     Entonces, qué remedio, despejaron, más valía llevar la fiesta en paz.
     Una hora después la amiga, cuyo país acababa de salir de una guerra, abandonó el lugar con un gesto de ahí se ven. Pronto escucharon la explosión de una nave que se largaba.
     Aguardaron.
     No resistieron y fuero por Merx. Lo encontraron sin brazos, sin piernas y sin un par de órganos internos; pero con una sonrisa que los motivó a dejarlo así, para no afectarla.

lunes, 22 de agosto de 2011

Super 8

(J. J. Abrams, Estados Unidos, 2011)

Como con otros trabajos de Abrams (Lost, Cloverfield), el misterio es lo importante aquí. En 1979, un grupo de chavitos de catorce años están filmando a escondidas una película para un concurso. Una noche, mientras filman, un tren se descarrila de manera espectacular. A la mañana siguiente, la Fuerza Aérea intenta descubrir el paradero de la enigmática carga del tren y silenciar a todo aquel que quiera saber de más. La intriga es muy buena, lo suficiente para mantener al público en la sala a pesar de estar ya fastidiado con tal de saber qué diantres fue lo que pasó. Sin embargo, el ritmo es un poco deficiente, siento que funcionaría mucho mejor como una miniserie en dos o tres entregas.


Los jóvenes actores son bastante carismáticos, la época es recreada con bastante certeza y los valores de producción quitan el aliento, aunque a veces llegan a ser excesivos. Y la resolución de la trama apesta a la complacencia de Spielberg, quien funge como productor.


En resumidas cuentas, me pareció lo suficientemente buena como para recomendarla, aunque con reservas. Y me gustó mucho más la película de zombies realizada por los chicos (mostrada durante los créditos finales) que el filme en sí.

sábado, 20 de agosto de 2011

Ciudad


Esta novela, originalmente publicada en 1952, está compuesta por ocho cuentos que hablan sobre la humanidad, ese perpetuo enigma. Más enigmático aún dado que ha desaparecido y son los perros, herederos del mundo, los que analizan esta literatura intentando descifrar su significado y sin decidirse por si el hombre en realidad existió o es sólo una leyenda.

A diferencia de las Crónicas marcianas de Bradbury, aquí no se resaltan los aspectos negativos de la humanidad. Bueno, no todos. Pero se plantea la cuestión de que los verdaderos problemas de la humanidad no radican en sus defectos sino en sus características intrínsecas: en la imposibilidad de comunicar una idea de manera clara, en sus limitaciones para percibir la realidad, en su orgullo, en sus ganas de ser algo más.

El prólogo y las notas previas a cada cuento son escritas por un perro, que plantea la verosimilitud de cada relato y las distintas posturas al respecto. Los cuentos mismos nos narran la historia de la humanidad a partir de 1999 y avanzan a pasos acelerados hasta diez o doce mil años en el futuro. Ciudad, el relato que da título a la obra, nos habla de la obstinación y la fútil resistencia al cambio. Encierro versa sobre la creciente agorafobia en la humanidad, la cual es evidente ya en nuestra época. En Censo se nos presenta a los mutantes, humanos que han cambiado pero lo que los hace distintos no es su naturaleza biológica sino su indiferencia al resto de la gente; aquí también aparecen los primeros perros parlantes. Deserción es el único cuento que abandona de manera momentánea a la protagónica familia Webster para contarnos sobre un hombre y su perro que deciden dejar de serlo, para ser algo mejor. En Paraíso, no obstante, dicho hombre regresa para compartir sus hallazgos con el resto de la humanidad y un complot por parte de los mutantes logra acabar con la mayoría de la humanidad. Entretenimientos nos presenta a los restos de la humanidad, perdidos en labores insignificantes; en este cuento uno de los Webster se da cuenta de que es mejor dejar al mundo para los perros, sin la influencia del hombre, y asesta un golpe fatal al resto de su especie. Esopo es un ejemplo de que el hombre, por bienintencionado que sea, siempre será una criatura destructiva. Y El modo más simple reitera esa postura.

Tal vez en efecto la humanidad no tenga solución a sus problemas, quizás el mundo sea un lugar mejor sin su presencia. Para terminar esta reseña les dejo esta portada alternativa que me resultó impresionantemente buena, así como el fragmento final del sexto relato:


Y eso no debía ocurrir. Los perros temían que tener su posibilidad. Tenían que vivir tranquilos e intentar el éxito allí sonde el hombre no lo había logrado. Y mientras hubiese un elemento humano, los perros no podían tener éxito. Pues el hombre querría volver a dominarlo todo, estropearía las cosas, se reiría de los duendes que hablaban en el otro cuarto, objetaría que se domase y civilizase a todos los animales.
     Normas nuevas, un nuevo modo de pensar y vivir, una nueva aproximación a los problemas sociales. Y no había que manchar todo eso con el pesado aliento del hombre.
     Los perros se reunirían en las noches, después del trabajo, y hablarían del hombre. Contarían, una y otra vez, las viejísimas historias y el hombre sería un dios.
     Y sería mejor de ese modo.
     Pues un dios no puede obrar mal.

viernes, 15 de julio de 2011

Crónicas marcianas


Lo dije y lo repito: Bradbury es uno de los mejores escritores que han pisado este planeta (y tal vez también otros).  Este libro es al mismo tiempo una colección de cuentos cortos y una especie de novela compuesta que relata, paso a paso, la paulatina invasión de los terrícolas al planeta Marte, el traslado de todas las cosas malas de la humanidad al nuevo planeta y su paulatino abandono del mismo.

Intercalando cuentos breves con otros más extensos, considerados en una continuidad que inicia en el entonces futuro 1999 y concluye en el aún venidero 2026, es uno de los mejores ejemplos de ficción especulativa. Sí, se siente retro-futurista: no pude evitar imaginar a los colonizadores como vaqueros en el espacio y la tecnología se antoja anticuada, pero muchos otros elementos mantienen vigente esta obra.

Varias expediciones al planeta rojo se ven frustradas por diversos motivos. La primera, por un marido marciano celoso, al cual no puede importarle menos la llegada de seres de otro planeta, simplemente quiere coartar la libertad de su esposa (Ylla). Una segunda expedición termina en locura que se contagia y en la dupla asesinato/suicidio (Los hombres de la Tierra). La siguiente, quizás la más estremecedora, nos lleva a lo que podría ser el más allá para terminar en homicidio, no sin el correspondiente dolor de quien lo lleva a cabo (La tercera expedición). Pero los humanos no nos damos por vencidos, no, señor. Una cuarta expedición es necesaria; en ella, un arqueólogo se da cuenta de que los hombres sólo arruinarán algo hermoso, lo contaminarán y lo desperdiciarán como ya hicieron con su propio planeta, e intenta evitarlo... con esperados y funestos resultados (Aunque siga brillando la luna).

Es entonces cuando comienza la colonización. Gente que viene huyendo de algo o buscando qué sé yo, cada cual llega con su propio motivo y su propio infierno. En La mañana verde, Bradbury se adelanta a muchos y nos habla de un proceso terraformador. Encuentro nocturno juega con la nostalgia, el temor al futuro y las ganas de fiestear tras un día de trabajo (comunes entre terrícolas y marcianos, al parecer). Los músicos son unos niños que juegan entre cadáveres alienígenas que cayeron víctimas de las enfermedades comunes a nosotros. Mientras tanto, Un camino a través del aire nos muestra que el racismo sigue siendo el pan de cada día.

Usher II, quizás mi relato favorito del libro, hace un sentido homenaje a varias obras de Edgar Allan Poe al tiempo que, acercándose al horror, nos hace cuestionar a las fuerzas moralizadoras de la humanidad. También tenemos El marciano, donde uno de los pocos sobrevivientes de la especie nativa intenta sobrevivir, sólo para verse destrozado por los deseos y las dependencias insignificantes de los hombres.

De repente, cuando el año 2005 se acerca a su fin, las noticias de la Tierra son inquietantes. Hay rumores de que la Gran Guerra, ahora sí la "buena," está por desatarse. Y las consecuencias se dejan sentir en Marte: en Fuera de temporada, uno de los miembros de la expedición final es el orgulloso dueño del primer puesto de hot dogs en Marte, pero su xenofobia lo lleva a cometer crímenes contra inocentes que sólo se condolían por él. Súbitamente, todos empacan y parten de regreso a donde están sus raíces, sus familiares, dejando atrás Los pueblos silenciosos, en los que un hombre se da cuenta de que estar solo no necesariamente es tan malo.

En Los largos años, más personajes de la expedición triunfadora regresan para dar testimonio de lo que un hombre puede hacer para conservar la cordura, a pesar de engañarse a sí mismo. Vendrán lluvias suaves es el relato sobre la "muerte" de una casa automática, en la que lo único que quedó tras el paso de la humanidad es la repercusión de la rutina, las aspiraciones a una buena vida, ultimadamente carente de sentido. Para terminar, El picnic de un millón de años nos propone una solución: para poder escapar de manera definitiva a los problemas de la humanidad, debemos dejar de ser humanos.

Leyendo las líneas que cierran el libro, con la piel erizada y los ojos húmedos, llegué a la conclusión (que ya desde hace mucho sospechaba) de que quiero dejar de ser humano y convertirme en algo más, con suerte algo mejor.

lunes, 11 de julio de 2011

Las extraordinarias aventuras de Adèle Blanc-Sec

(Les aventures extraordinaires d'Adèle Blanc-Sec, Luc Besson, Francia, 2010)

Hace algunos años, Luc Besson dijo que se retiraba de la posición de director y que en adelante sólo produciría películas. Afortunadamente para sus seguidores, no se lo tomó tan en serio y gracias a eso hemos podido distrutar de Angel-A (Francia, 2005), Arthur y los Minimoys (Francia, 2006)y su secuela, Arthur y la venganza de Maltazard (Francia, 2009). El año pasado terminó la tercera entrega en esta saga de películas animadas (pendiente de estrenarse en nuestro país), pero también nos dio una nueva película con actores de carne y hueso.


Lamentablemente, aquí no vio el estreno en salas cinematográficas y se fue directo a DVD, con el horrible título de Las momias del faraón... pero ya no nos sorprende el mal gusto que tienen las distribuidoras para traducir los nombres de las películas. La encontré entre la sección de recientes lanzamientos en un Mix-up, seguro es fácil de conseguir.


Basada en algunas historias del comic franco-belga del mismo nombre creado por Jacques Tardi (en particular Adèle et la bête y Momies en folie), nos cuenta las aventuras del personaje titular: una escritora de género que relata versiones ficticias de sus viajes por el mundo - aunque sus aventuras suelen ser más descabelladas que su ficción. Aquí intenta revivir a un antiguo médico egipicio para que le ayude a curar a su hermana, la cual sufrió un trágico accidente, y de paso se enfrenta a un pterosaurio que acecha por los cielos de París.


Besson se caracteriza por saber crear personajes femeninos fuertes que no le piden nada a ningún hombre, como ejemplos basta mencionar a Leeloo, Nikita o la mismísima Juana de Arco. Adèle no es la excepción: no sabe obedecer órdenes, es impulsiva y no teme ensuciarse las manos ya sea excavando una tumba egipcia o yendo francamente en contra de las autoridades. También tiene su faceta de "maestra del disfraz," aunque con menos éxito.


Mostrando la Francia de hace cien años pero desde una perspectiva más bien arraigada en el llamado steampunk, el tipo de personajes y situaciones me recordaron el pastiche de novelas victorianas que hizo Alan Moore con Kevin O'Neill en el comic The League of Extraordinary Gentlemen (próximo a ser reseñado en este blog), con la diferencia de que este filme hace más bien referencia a lugares y personas reales.


El principio de la película me recordó mucho otra del director, El quinto elemento (The Fifht Element, Francia, 1997), con una expedición a las pirámides del antiguo Egipto y hasta un personaje llamado Azis. Al igual que en el resto de la obra de Besson, aquí hay comedia, acción e incluso un poco de sensualidad. También comparte con la mayor parte de su filmografía un score musical a cargo de su frecuente colaborador Eric Serra. Y bueno, Louise Bourgoin -quien da vida a la señorita Blanc-Sec- es toda una núbil, pero les juro que no por eso vi la película...

viernes, 17 de junio de 2011

Empowered Special # 2: Ten Questions for the Maidman


A manera de tenetempié en lo que sale el séptimo volumen de la serie (anunciado para la primavera del próximo año, tan lejana todavía...), Adam Warren une esfuerzos con Emily Warren (dicen no estar relacionados) para brindarnos un breve capítulo en la vida de la que debería ser la superheroína favorita de todos. A pesar de que sigue terminando atada y amordazada con frecuencia, se ve que también ha aprendido a defenderse mejor. Además de que a veces cuenta con la ayuda de Maidman, superhéroe trasvesti que se viste como mucama francesa e intimida a los villanos con su corta y reveladora minifalda. También podemos ver que Emp sigue demostrando tendencias sexuales exploratorias.

Intercalando páginas en blanco y negro (a cargo de Adam) y a todo color (por Emily), se entrelazan dos historias: una sobre la influencia de Maidman en la vida de Emp y otra protagonizada por él mismo. Si quieren ver un avance del comic, píquenle aquí. Si aún no conocen a la grandiosa Empowered, lean mi reseña acá.

8 minutos antes de morir

(Source Code, Duncan Jones, Estados Unidos, 2011)

Para variar, el título en español está del nabo. Pero no se desanimen por eso, ya que se trata de una excelente película de ciencia ficción inteligente y crítica.

Como podemos ver en el trailer, un hombre "despierta" en un tren pero no recuerda cómo llegó ahí. La joven en el asiento de enfrente parece estar hablándole pero él no la ha visto nunca antes; ella está convencida de conocerlo y lo llama por otro nombre. Cuando va al baño, ve a otro hombre en donde debería estar su reflejo. Todo esto se ve interrumpido cuando el tren explota. Es así como nos enteramos que el capitán Colter Stevens forma parte de un proyecto científico del ejército a través del cual puede "revivir" los últimos ocho minutos de vida de un hombre que falleció en el ataque al tren. Su objetivo es descubrir al terrorista para evitar un segundo ataque.


El programa que le da su título (el original, desde luego) a la cinta le permite a Stevens visitar realidades alternas, en las cuales puede interactuar de diferentes maneras con el resto de la gente. Pero el ataque ya ocurrió en nuestra realidad, así que su enamoramiento hacia su acompañante (o más bien la acompañante del occiso) tiene tintes de fatalidad. Y su intención de salvarla es fútil.


Este es el segundo trabajo de Jones -quien, por cierto, es el hijo de David Bowie- y en él, al igual que en su opera prima Moon (Reino Unido, 2009), se pueden ver sus inquietudes: una corporación (empresa privada o ejército) que miente, manipula y abusa de su personal, un protagonista cuya identidad e individualidad se ve cuestionada, un mundo en que la tecnología nos hace esclavos en lugar de amos. Aunque en esta ocasión él no escribió el guión, sino que éste es de la autoría de Ben Ripley (y qué buen trabajo hizo).


Jake Gyllenhaal le da presencia en pantalla a cualquier personaje, ya sea un adolescente sociópata (Donnie Darko, Richard Kelly, Estados Unidos, 2001) o un vaquero gay (Brokeback Mountain, Ang Lee, Estados Unidos, 2005). Y su química con Michelle Monaghan ayuda mucho a que la relación amorosa sea creíble. Por otra parte, también tenemos a Vera Farmiga, quien se ve guapísima como una mujer militar. Y estos mismos actores dan a sus personajes un profundo sentido de humanidad, lo cual es fundamental para que la historia funcione.


Hay algunas cositas que no me encantaron, hubiera preferido un final menos edulcorado (spoiler en blanco, resáltenlo sólo si ya vieron el final o si no les importa que se los arruine: hubiera preferido que Colter y Christina se hubieran quedado "congelados" en el beso para siempre, haciendo de él un beso tetradimensional -de esos que duran para siempre). Pero en su conjunto, es una excelente película. Tal vez de las mejores del año. Ya el tiempo lo dirá.

sábado, 11 de junio de 2011

Marciano, vete a casa


Contrario a lo que cabría suponer, en verdad hay vida en Marte. Pero los marcianos no son seres terribles ni sofisticados, no poseen gran tecnología bélica ni poderes sometedores, no vienen a esclavizarnos ni a devorarnos. Al contrario, son los pequeños hombrecillos verdes que siempre sospechamos, y llegaron a la tierra para hacernos la vida imposible con su insufrible afán de seguirnos a todas partes, divulgar todos nuestros secretos y reírse de nosotros.

Esta es la premisa que nos planteó Frederic Brown allá por el año de 1955. A diferencia de otras novelas de esa década (como la incomparable I am legend, de Richard Matheson), ésta no tiene el afán de reinventar el género ni de presentar algo de una intelectualidad erudita. Es más bien un acercamiento satírico a la novela pulp de ciencia ficción. Y es bastante buena dentro de lo que se propone.

Como todo trabajo bien elaborado, el libro explora por completo las implicaciones de su premisa en la realidad, imaginando cómo una invasión de alienígenas impertinentes afectaría la vida en la Tierra desde la política internacional hasta la intimidad sexual, pasando por la industria del entretenimiento en particular, la economía en general y la literatura: dado que los extraterrestres se han vuelto una realidad cotidiana, ahora la gente prefiere leer novelas de vaqueros.

Me gustan mucho las obras -ya sean películas, comics o libros- en las que no se explica el cómo o el por qué, sino que se da más peso a lo que sucede después. Es así que nunca se aclara el motivo de la visita de los marcianos ni los detalles de su eventual partida. Respecto al final, sin arruinarle nada a ningún posible lector futuro, sólo diré que me resulta interesante la manera en que se lleva a cabo. Coincide con muchas de mis ideas sobre magia pop y la elección colectiva de la realidad. Tal vez, así como en la historia del comic Sandman titulada A dream of a thosuand cats, sólo se necesita que cierto número de personas deseen lo mismo, al mismo tiempo, con la misma intensidad, para lograr que se vuelva realidad. Pero, al igual que uno de los gatos en dicho capítulo, me uno al escepticismo o a la carencia de ingenuidad para creer que semejante solución podría ser posible para nuestra especie tan arrogante y contradictoria.

Ya para terminar, y como es costumbre en este blog, les dejo un fragmento de la novela:

     Todo lo referente a nosotros, como individuos o como grupo, les interesaba, les divertía y era motivo de burla para ellos. Sin duda, el verdadero objeto de estudio de los marcianos era el hombre.
     Los animales no les interesaban, aunque no vacilaron en asustarlos o excitarlos cuando tal acción podía tener el efecto indirecto de molestar o perjudicar a un ser humano.
     Los caballos fueron particularmente afectados, y el montar a caballo, ya fuese como deporte o como medio de transporte, se hizo tan peligroso que llegó a ser imposible.
     Mientras los marcianos estuvieron con nosotros, sólo las personas obstinadas se atrevieron a ordeñar una vaca que no se hallase firmemente sujeta, con las patas atadas y la cabeza amarrada a un poste.
     Los perros se volvieron frenéticos; muchos atacaron a sus dueños y tuvieron que ser eliminados.
     Sólo los gatos, tras una o dos experiencias iniciales, se acostumbraron a ellos, tomándoselos con calma. Pero es que los gatos siempre han sido diferentes.

lunes, 23 de mayo de 2011

Hielo negro


La más reciente novela de Bernardo Fernández, Bef, es una especie de secuela a su primera novela publicada, Tiempo de alacranes (reseñada con anterioridad en éste, su blog de confianza). Regresa Lizzy Zubiaga, heredera del cártel de Constanza, y su ahora antagonista, la agente Andrea Mijangos de la Policía Judicial (quien fuera un personaje más bien fugaz en su primera aparición). También vuelve el otrora Lic. Gómez Darkseid (ahora capitán de la AFI) y Pancho, el fiel asistente del Señor ahora a las órdenes de su hija.

Sin negar sus raíces como escritor de ciencia ficción o, mejor dicho, de literatura especulativa, Bef nos presenta una historia cyberpunk disfrazada de novela negra: en ella hay drogas de diseño y una solidez en el aspecto químico de la creación de las mismas que revela la rigurosa investigación propia de la CF "dura."

Algo que me gustó mucho de la novela es que, a pesar de tratar sobre narcotráfico y crimen organizado, logra zafarse de los estereotipos de este subgénero. La nueva dirigente del cártel lo convierte en una corporación, modernizando su papel en la sociedad. Reniega de todo lo que tenga que ver con el prefijo "narco-" y no sólo mata por matar, sino que va más allá para hacer de sus crímenes instalaciones artísticas sofisticadas.

Por otra parte, la perspectiva de los agentes de la ley es este libro nos hace preguntarnos si habrá algún elemento realmente honesto e incorruptible, mostrándonos los distintos tipos de tranzas que se antojan generalizados en todos los niveles de la lucha contra el crimen. También refleja de buena manera la competitividad y falta de cooperación entre los diversos órganos de protección civil.

Bef continúa con su tendencia de escribir capítulos breves que obligan al lector a no parar de leer, aunque se agradece que esta novela, al igual que la anterior (Ojos de lagarto, 2009), no sea tan corta como sus primeras obras. Los mundos construidos por el autor se asemejan demasiado al nuestro, haciéndonos confrontar aspectos de nuestra realidad que tal vez no nos gusten tanto. Lo único que siento va en detrimento de Hielo negro es la (a mi parecer) excesiva cantidad de referencias a libros, películas, actores, directores, grupos de rock, canciones, comics, escritores, etc, etc, etc. que parece más una lista de recomendaciones personales (que no dudo que lo sea) y diluye un poco la contundencia narrativa de la trama. Pero fuera de eso, esta novela les brindará un trepidante recorrido por los bajos mundos de los narcóticos lleno de violencia, sangre, arte, sexo y estados alterados de la consciencia.

Por si fuera poco, el final del libro parece anticipar una serie de novelas con los mismos personajes. No puedo esperar a ver qué se le ocurre a éste, mi escritor mexicano favorito, para la siguiente entrega.

El autor, orgulloso de su más recietne obra.

martes, 17 de mayo de 2011

Wasteland


En 2006 Oni Press comenzó a publicar este título post-apocalíptico con subtramas políticas que ha dado mucho de qué hablar. Primero me enteré de él por una reseña en la revista Wizard, en la cual se hablaba maravillas de éste. Lo que más debe reconocérsele es el planteamiento de un futuro pocas veces visitado en otras obras: cien años después de un cataclismo conocido sólo como The Big Wet, los restos de la humanidad recorren los yermos páramos de lo que fue Estados Unidos. Hay seres que presumiblemente evolucionaron de los humanos -para mal. La expectativa de vida es muy corta, el lenguaje ha cambiado, hay nuevas religiones y nuevas castas sociales. La historia comienza siguiendo a Michael, un vagabundo que recolecta objetos en sus travesías para intercambiarlos por bienes en los asentamientos. Este protagonista es más bien un desgraciado y un egoísta, viendo siempre por su propio bien sin importarle resultar antipático.


Conforme la historia avanza, conocemos a otros personajes y la ciudad Newbegin, en donde un tirano mesiánico esclaviza a quienes no comparten sus creencias y se involucra en intrincadas conspiraciones políticas. También descubrimos que este tirano, así como Michael y su renuente compañera Abi, poseen habilidades que los separan del resto de la gente y que están entrelazados por algo en su pasado. Este misterio, aparentemente ligado con el origen del fin del mundo, los lleva en un viaje en busca de un lugar mítico. La serie está planeada para durar cincuenta números (lo cual serán aproximadamente unos diez trades), pero ha sufrido de retrasos por los otros proyectos del escritor. Apenas leí los dos primeros trades y son lo suficientemente intrigantes, pero prefiero esperar a que terminen de escribir la serie completa antes de conseguir los demás, para no quedarme con la duda de qué sigue... pero al ritmo de a tres números por año, no tienen ni para cuándo acabar.

lunes, 16 de mayo de 2011

Los viajeros: 25 años de ciencia ficción mexicana


Desde hace unos cuantos años soy fan de Bef, así que cuando el año pasado me enteré que saldría una antología de ciencia ficción con cuentos elegidos por él, supe que definitivamente pasaría a formar parte de mi colección. La antología se publicó hace ya varios meses pero no ha tenido su presentación en el D.F. Yo la busqué constantemente en varias librerías y nomás no la tenían. En la FIL de Guadalajara, Gru consiguió la única copia que tenían pero yo no alcancé. Tras una ardua búsqueda, por fin logré hacerme de un ejemplar... y lo devoré en sólo tres días.

Mis expectativas eran altas: me gusta la CF (aunque no soy fan acérrimo), confío plenamente en el buen gusto de Bef y conozco el trabajo de varios de los autores incluidos. Para mi grata sorpresa, la lectura de este libro excedió mis expectativas. Una de las cosas muy bonitas de éste es que cada cuento incluye una pequeña biografía del autor antes del texto y un comentario a cargo del mismo después del final. La antología abre con el cuento que ganó el primer Premio Puebla de Cuento de Ciencia Ficción en 1984 y de ahí nos presenta relatos de otros autores, presentados en el mismo orden que sus fechas de nacimiento. De esta forma podemos hacernos una idea de cómo ha evolucionado el género en nuestro país a través de los últimos 25+ años. A continuación enlisto (y describo brevemente) cada cuento:

ADVERTENCIA: Algunas descripciones revelan puntos importantes de las tramas, léanlas bajo su propio riesgo.

- La pequeña guerra, de Mauricio-José Schwarz. En un futuro no muy lejano, para solucionar el problema de sobrepoblación y ahorrar recursos invertidos en gente improductiva, al cumplir diez años todos los ciudadanos son sometidos a combates a muerte. Una familia presencia el desempeño de la hija mayor en sus peleas "gladiatorales".

- Un hombre es un hombre, de Gabriel Trujillo Muñoz. Un grupo de máquinas pasa su tiempo contemplando simulacros de hombres tras la extinción de éstos... ¿o acaso se han topado con el último? Una conmovedora reflexión sobre lo que nos hace especiales.

- Los motivos de Medusa, de Gerardo Horacio Porcayo. Tras despertar de la criogenia, un hombre debe hacer frente a su presente, que tal vez augure el fin de la humanidad... o de la existencia completa.

- El viajero, de José Luis Zárate. Un detective privado es contratado por un hombre que viene del pasado, pues fue asesinado dos años atrás. Para intentar evitar este crimen debe descubrir al culpable, basándose solamente en inexplicables circunstancias y enfrentando las sutiles alteraciones ocasionadas por los viajes en el tiempo.

- ...Y el ovni cayó, o el Evento Ros. Huelitlán, de F.G. Haghenbeck. Jocosa narración de las repercusiones de la caída de una nave espacial en medio del México rural.

- Un regalo para Justine, de Antonio Malpica. Brevísimo cuento escrito específicamente para esta colección que nos muestra los extremos a los que un hombre puede llegar para hacer feliz a su nieta en un futuro distópico.

- El año de los gatos amurallados, de Ignacio Padilla. Relato inspirado por el terremoto del 85, nos muestra la sordidez y la crueldad propias del ser humano exacerbadas por una situación de supervivencia.

- Ruido gris, de Pepe Rojo. El relato más extenso del libro y mi favorito en lo personal, narrado por un reportero que se implanta cámaras de vídeo en los ojos en un mundo gris donde las noticias (y el amarillismo) son mero entretenimiento... casi como lo que vivimos día a día.

- El ascenso, de Cecilia Eudave. Dos hombres escalan hacia la cima de una montaña nevada, pero uno sospecha que el otro es un robot. La revelación sobre la naturaleza de ambos viajeros es interesante, pero se queda corta comparada con la ternura y emotividad del final.

- Se ha perdido una niña, de Alberto Chimal. Divertidísimo cuento en que una niña recibe un libro infantil soviético en su cumpleaños y comienza a intercambiar correspondencia con la URSS... a pesar de llevar siete años disuelta. Cuando gana un viaje a la URSS y se va sola sus familiares temen lo peor, mas la perplejidad ocasionada por sus fotos y relatos a su regreso los dejan aún más confundidos.

- La hora de las luciérnagas, de Karen Chacek. Con una prosa un tanto pesada, la protagonista contestataria de este relato busca confrontar a la sociedad en que vive, tratando de reivindicar la verdad sobre sus antepasados.

- Las últimas horas de los últimos días, de Bernardo Fernández, Bef. Una joven pareja recorre Reforma y el Periférico con rumbo a Satélite, en espera del meteorito que impactará con el planeta y acabará con la civilización moderna. Comparten su pasado, contemplan las posibilidades infinitas que ya nunca podrán aprovechar y conocen la forma más sincera del amor.

- Radiotekhnika cantina, de Gerardo Sifuentes. En un futuro desolado (pero muy mexicano), un par de jóvenes llegan al final de su camino en la búsqueda de la interfaz física de una entidad cuasi divina en la red para comunicarse con ella y pedirle uno que otro favor.

- El duelo, de Rodolfo JM. Este cuento nihilista nos presenta un mundo patético y sin sentido cuyos habitantes circulan intrascendentemente. Con un final que me recordó un poco a The Fight Club, me impactó lo plausible y cercana a la realidad que es la noción de un mundo que terminó hace tiempo sin que nadie lo notara.

- Instantáneas F&D, de Édgar Omar Avilés. Con una estructura experimental y una corta extensión, esta serie de oraciones nos cuentan de manera ingeniosa la trayectoria de dos seres desde su nacimiento, con un inesperado giro al final.

- Futura Nereida, de Gabriela Damián Miravete. Un romance que atraviesa los siglos, un amor por la literatura, la búsqueda incansable de volúmenes viejos, la magia y el desplazamiento temporal. Todos estos elementos se unen elegantemente en este maravilloso recorrido por los pensamientos y sentimientos de una mujer.

- Paralaje, de Rafael Villegas. Inspirado en los escritos de Francisco Bulnes, científico de fines del siglo XIX, este cuento nos muestra realidades paralelas, presentes y futuras. Me gustó más la explicación de su origen que el relato mismo, pero de todas formas es interesante.

- La otra orilla, de Orlando Guzmán. Para compensar la melancolía que permea casi todas las historias previas, esta pieza es escrita por un auténtico científico. Habiendo estudiado Física, el autor rinde homenaje a sus escritores favoritos al presentar un relato de CF "dura" que no obstante desborda humanidad.

Una presentación a cargo de Bef y un epílogo por Alberto Chimal completan esta excelente colección, imperdible para los fans del género o de la buena literatura en general. Podría seguir escribiendo al respecto y nunca terminaría de recomendarla. Mejor consígansela y pónganse a leer.

Bef, el antologador, presumiéndonos su libro.