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sábado, 20 de agosto de 2011

Lobster Johnson: The Iron Prometheus


Como otro regalo de cumpleaños que decidí leer con el afán de verificar que lo que estaba dando cubría los requerimientos mínimos de calidad, este comic llegó a mis manos. Escrito por Mike Mignola (creador de Hellboy) e ilustrado por Jason Armstrong, nos narra algunas de las aventuras del héroe pulp que ha aparecido en otros comics de Mignola. El personaje titular es un vigilante que combate a gangsters y a espías nazis, mezclados con uno que otro monstruo de vez en cuando. Con la brutalidad característica de los personajes de los años 40, marca a sus enemigos en la frente con una tenaza de langosta al rojo vivo.


En esta historia centrada en las aventuras de Johnson, el justiciero debe proteger al portador de una armadura experimental que utiliza energía Vril (utilizando tecnología basada en la de los hiperboreanos) en contra de la "amenaza amarilla." Como siempre, algunos chinos siniestros buscan destruir al mundo trayendo de regreso unos cuantos dragones, por qué no. Si además le agregamos a una damisela en peligro, científicos, nazis (que nunca están de más) y al equipo que apoya a Lobster, tenemos los ingredientes de una buena historia que no se tienta el corazón a la hora de enfrentar a sus personajes con el peligro.


Mi única queja, como con casi todo lo que hace Mignola, es que la acción es demasiado visual y lo deja a uno con la impresión de que las cosas se solucionan de manera en demasía sencilla. Tal vez si la narrativa gráfica utilizada fuera un tanto menos comprimida podría evitarse esto. El arte de Armstrong emula en buen grado los diseños característicos del escritor pero tiene su propio acercamiento a esta estética ahora tan popular.


Un extra que le da un muy buen sabor al libro es la adición de pequeños artículos metaficticios que abordan las distintas etapas del personaje a través de los tiempos en el mundo "real," desde ser un personaje de seriales de televisión y programas de radio, pasando (obviamente) por los comics y llegando incluso a las películas mexicanas de luchadores. De cualquier manera, para aquellos que gusten de personajes al estilo de The Shadow o Doc Savage, este comic es una buena alternativa.

miércoles, 6 de julio de 2011

The Mask Omnibus vol. 1


Seguramente todos vieron la película de 1994, dirigida por Chuck Russell y protagonizada por Jim Carrey. Lo que tal vez no sabían es que es una adaptación de un comic escrito por John Arcudi y dibujado por Doug Mahnke, publicado en 1989 y que tuvo varias secuelas entre 1991 y el año 2000. Los trades originales eran muy difíciles de conseguir; afortunadamente, Dark Horse lanzó una serie de omnibuses que recopilan muchos de los primeros comics que publicaron, entre ellos éste.


El concepto original, ideado por Mike Richardson, es el de una máscara que le da a quien la porta la capacidad de alterar la realidad a voluntad, junto con una invulnerabilidad que raya en la inmortalidad. El lado negativo del asunto es que el artefacto parece ejercer una influencia maligna en el portador, alterando su percepción de la realidad y dándole tendencias destructivas y homicidas. Es así que, sin importar las buenas intenciones que pueda tener el usuario, cuando la máscara entra en juego el caos y la muerte no están lejos.


Al igual que en la película, la historia inicia con Stanley Ipkiss, un perdedor cualquiera que aprovecha la ocasión para desquitarse de todos los que han hecho su vida miserable. A diferencia de la versión fílmica, aquí Ipkiss lleva a cabo auténticas carnicerías... y muere, pasándole el peso de cargar con la máscara a alguien más. En este primer omnibus (hay dos) se reimprimen las primeras tres miniseries. El nivel de violencia retratado es extremo y al mismo tiempo gracioso. Mientras Dark Horse buscaba su propia voz, no se limitaban en dar rienda suelta a sus impulsos creativos.


Algo que disfruto mucho de este comic es que podemos ver cómo evoluciona el estilo gráfico de Mahnke, desde unos trazos muy burdos al principio hasta llegar al estilo detallado que aún hoy en día maneja, el cual me recuerda a mi favorito Frank Quitely, así como también a Geoff Darrow e incluso a Katsuhiro Otomo. Para la tercera miniserie incluida en el volumen, el tono baja un poco y se vuelve menos hostil y más ligero; también la máscara cambia de portador con mucha mayor frecuencia y se resuelve definitivamente el antagonismo con el personaje de Walter, un gigantón frankensteiniano recurrente en las primeras dos minis. Sean o no conocedores de comics o de la película, vale la pena darle una revisada a este clásico moderno.

viernes, 17 de junio de 2011

Empowered Special # 2: Ten Questions for the Maidman


A manera de tenetempié en lo que sale el séptimo volumen de la serie (anunciado para la primavera del próximo año, tan lejana todavía...), Adam Warren une esfuerzos con Emily Warren (dicen no estar relacionados) para brindarnos un breve capítulo en la vida de la que debería ser la superheroína favorita de todos. A pesar de que sigue terminando atada y amordazada con frecuencia, se ve que también ha aprendido a defenderse mejor. Además de que a veces cuenta con la ayuda de Maidman, superhéroe trasvesti que se viste como mucama francesa e intimida a los villanos con su corta y reveladora minifalda. También podemos ver que Emp sigue demostrando tendencias sexuales exploratorias.

Intercalando páginas en blanco y negro (a cargo de Adam) y a todo color (por Emily), se entrelazan dos historias: una sobre la influencia de Maidman en la vida de Emp y otra protagonizada por él mismo. Si quieren ver un avance del comic, píquenle aquí. Si aún no conocen a la grandiosa Empowered, lean mi reseña acá.

domingo, 6 de febrero de 2011

Barb Wire


La verdad, sólo me compré este trade por la portada de Adam Warren (Empowered) y por curiosidad de saber cómo eran los comics de Barb Wire. Obvio en su momento vi la película con Pamela Anderson, obvio era pésima (mas no esperaba otra cosa), sabía que estaba inspirada en un personaje de comics pero nunca había leído su título. El trade en cuestión reimprime, por algún extraño motivo, los números 2, 3, 5 y 6 de la serie publicada en 1994, escrita por John Arcudi y con arte a cargo de Dan Lawlis y Mike Manley.

Es una cosa extraña, un curioso intento por parte de la editorial Dark Horse de hacer algo parecido al comic de superhéroes sin llegar a serlo del todo. Demasiado noventero: tipos súper musculosos, ropa de colores chillones, un tipo con gabardina y cachucha, un cyborg atormentado por la pérdida de su humanidad, un grupo de villanos coloridos y los pantalones ajustados -y rosas- de la protagonista del comic brindan una experiencia nostálgica, aunque más bien me recordó los aspectos negativos de la década antepasada.

Hace un par de años se publicó un omnibus que reimprime la serie completa de nueve números y una miniserie de cuatro numeros adicionales, si algún día me sobra dinero y no hay nada más que comprar tal vez le dé una oportunidad, pero lo veo difícil. Más allá de una curiosidad medio kitsch y nostálgica, no hay mayor motivo para entrarle a este título.

domingo, 23 de enero de 2011

Empowered


Creo que fue a principios de 2009 cuando por primera vez me topé con Empowered. Entre los comics que acababan de llegar se encontraba el volúmen 1 y el arte de Adam Warren me llamó la atención. La sinopsis en la portada posterior despertó mi interés. Pero fue la ilustración que acompañaba dicha sinopsis la que me convenció de comprarlo, se las muestro a continuación:
Esta imagen expresa perfectamente la personalidad de Emp, la protagonista de la serie. Es una superheroína, aunque su lado más importante es el humano, el enfoque es en su vida privada. Es una chica guapa y muy sexy pero con problemas de imagen propia, generalmente se siente apenada de su apariencia.


El meollo del asunto es el siguiente: Elissa Megan Powers (Emp, para abreviar sus iniciales) es una superchica cuyo traje le otorga poderes. Posee superfuerza, resistencia, invisibilidad (aunque sólo del traje), dispara rayos, etcétera. Suena bien, ¿no? El problema es que la hipermembrana es extremadamente frágil (como la autoestima de su portadora) y se rompe a la menor provocación, dejando a nuestra damisela sin poderes, prácticamente desnuda y en aprietos, casi siempre atada y amordazada. Dadas las circunstancias, Emp se convierte en el hazmerreir de la comunidad superheróica.


Durante sus aventuras conoce a Thugboy, un truhán que se la liga y eventualmente surge entre ellos uno de los romances más enternecedores que he leído. También conoce a Ninjette, mercenaria alcohólica quien primero intenta capturarla pero prefiere volverse su amiga. El otro personaje de apoyo principal es el Lobo-demonio Enjaulado (mi humilde aproximación al traducir the Caged Demonwolf), quien es un ente de energía pura atrapado en un dispositivo de captura. Surgió como un enemigo y fue capturado por Emp, pero como la zona en la que se ubica el cuartel de los Superhomeys (el grupo al cual pertenece Empowered) no les permite tener a seres cósmicos almacenados, tiene que conservarlo en su departamento, donde se dedica a ver dvds, a sacarle información a todos aquellos con quienes convive (incluyendo a la madre de Emp), a contar hiperbólicas historias heróicas y húmedas haciendo un honorable y horríficamente-inigualable uso de la honesta técnica de la aliteración (aunque a mí no me sale tan bien como a él) y a suplicar que lo dejen contemplar el "sucio apareamiento animal" entre Emp y Thugboy (lo cual siempre le niegan). Su forma de hablar es una mezcla entre H. P. Lovecraft (no por nada se parece un poco a Cthulhu) y Stan Lee, imagínense nomás.
En apariencia es una parodia al género de superhéroes, pero va mucho más allá. Tiene el acierto de no hacer a ninguno de sus personajes simples copias de otros más icónicos, como cualquier parodia acostumbra. Cuenta con grandes dosis de humor y también con grandes dosis de sexo casi explícito (mucho fan-service). Pero lo más importante es el corazón de los personajes: Emp sufre de baja autoestima y carga con el trauma de haber visto morir a su padre cuando sólo tenía diez años, Ninjette huyó de su clan ninja para evitar que decidieran el curso de su vida y para alejarse de las exigencias de su alcohólico padre (al cual cada vez se parece más), Thugboy tiene un pasado oscuro lleno de odio contra los superhéroes. Incluso Sistah Spooky, otra heroína anitpática que odia a Emp y le hace la vida de cuadritos tiene su lado humano y fallido.

En cuanto terminé de leer el primer volúmen supe dos cosas: que estaba enamorado de Emp y que compraría todos los libros que salieran. Hasta el momento van seis volúmenes y un comic suelto que se publicó antes de la salida del último (a continuación les muestro la portada).


Conforme ha avanzado la historia, Emp ha pasado de ser una superheroína incompetente a una chica capaz de patear traseros como en las ligas mayores, aunque todavía no ha logrado hacerse del respeto de sus compañeros. Poco a poco, Adam Warren ha ido expandiendo el mundo ficticio en el cual habitan sus personajes, mostrándonos a la par que a Emp varios de los secretos de la comunidad superheróica.

Introduciendo conceptos de Ciencia Ficción muy ingeniosos, usando arte estilo manga en blanco y negro, desarrollando tramas complejas a un ritmo ni apresurado ni tedioso, mostrando secuencias de acción que no le piden nada a cualquier otro comic del género y proporcionando siempre el buen humor que logra sacarle a uno varias carcajadas, Empowered se ha convertido definitivamente en uno de mis comics favoritos de todos los tiempos. Es un placer releerlo y muero de ganas por saber en qué acabará. Lo único malo es que los últimos libros han sido publicados con más de un año de separación entre cada uno, así que habré de esperar bastante antes de recibir mi siguiente dotación. Y quién sabe qué tan larga planea hacer la serie el autor.