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martes, 29 de noviembre de 2011

Monstruos

(Gareth Edwards, Reino Unido, 2010)

Hace un par de meses leí en una entrevista a Alan Moore que le había gustado esta película, lo cual despertó mi inetrés. Promocionada como " El Sector 9 de este año" (haciendo referencia a la grandiosa District 9, de Neill Blomkamp, Sudáfrica, 2009), lo único que tiene en común es la idea de mostrar un problema de inmigración con el tema de alienígenas, pero hasta ahí. Con personajes más bien planos y un guión muy mal investigado -ubican San José, Centro América en o cerca de México, carecen de una idea clara de las distancias dentro del territorio mexicano, ponen una selva en el norte del país con todo y una pirámide aparentemente maya junto a la frontera con Estados Unidos-, los errores que como mexicano pude notar a leguas me sacaron de la película. Si le agregamos un ritmo lento que se vuelve pesado, el trasfondo de plantear que tal vez los "otros" en verdad no son tan malos se diluye y pierde su importancia.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Apollo 18

(Gonzalo López Gallego, Estados Unidos, 2011)

Tomada de pelo que podría definirse como "La bruja de Blair y Actividad paranormal en el espacio." Subiéndose al tren del éxito gozado por Paranormal activity (Oren Peli, Estados Unidos, 2007), este filme explora la premisa de que la misión Apollo 18 no fue cancelada, sino que se llevó a cabo pero lo que descubrió se mantuvo en secreto por ser tan terrible: piedras que se mueven y atacan. Comienza con mucha seriedad, pero conforme avanza se les olvida que se supone se trata de pietaje auténtico y recurre a efectos demasiado retocados y a ángulos muy estéticos. Una auténtica pérdida de tiempo que sólo intenta capitalizar una tendencia de moda.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Cowboys & Aliens

(Fred Van Lente, Andrew Foley & Luciano Lima, Platinum Studios / Jon Favreau, Estados Unidos, 2011)

No hay ni a cual irle: la película es mala, el comic es aún peor. Platinum Studios se ha creado la mala fama de crear comics con el único propósito de vender los derechos para adaptar sus historias a otros medios. Dicho sea de paso, les importa un reverendo pepino la calidad de sus obras con tal de que puedan sacar dinero de ellas.

Las nocivas luces en el cielo.

Lo único que tienen en común la "novela gráfica" y el filme es el título. Vamos, ni siquiera los nombres de los personajes son los mismos. Y debería llamarse Cowboys & Aliens & Indians, de tan absurda y ridícula que es. Sólo faltó que le agregaran zombies y ninjas.

Las naves espaciales.

La "versión" impresa está basada en una idea de Scott Mitchell Rosenberg, fundador de la infame editorial y creador de conceptos tales como Men in Black. La premisa no es del todo mala, se plantea a los alienígenas como conquistadores que sienten tener el derecho de imponer su cultura sobre especies menos desarrolladas tal y como los colonizadores hicieron en América, África y otras partes del mundo. Pero más allá de un mañoso y breve prólogo ilustrado competentemente por Dennis Calero no se desarrolla esta noción.

La persecución obligada.

El resto de las páginas está ocupado por un arte mediocre a cargo de Luciano Lima y una historia a medias con personajes trillados sin desarrollo alguno. Los vaqueros se defienden de los temibles y salvajes pieles rojas cuando cae una nave del cielo. Los extraterrestres (con un aspecto nada imaginativo) deciden apoderarse del planeta así sin más pero algunos terrestres se apoderan de artefactos que les ayudan a defenderse. Uniendo fuerzas, apaches y vaqueros (con ayuda de una esclava de otro planeta) derrotan a los malosos. Fin. En la última página intentan darle un giro que a nadie podría importarle después de haber sufrido de las primeras noventa y nueve páginas.

Los mentados aliens.

La película mejora un poquito las cosas, pero no mucho. En un típico déjà vu de cualquier western, hay un forajido buscado por la ley, un magnate que posee al pueblo y de paso lo aterroriza, y mucha mala voluntad entre todos. No falta el padrecito rudo y el cantinero bienintencionado. En medio de todo eso, luces en el cielo interrumpen la discordia para robar gente. Las criaturas celestiales -o quizá infernales- y sus vehículos resultan ser impenetrables para la artillería terrícola. Los humanos siguen el rastro de los monstruos para recuperar a los suyos y en el camino se encuentran a los indios, los cuales aceptan unírseles. A la mera hora resulta que, inexplicablemente, los "villanos" no son tan invulnerables como parecía. Ah, y vienen a la tierra buscando oro, háganme ustedes el favor.

Los personajes femeninos.

Los dos personajes femeninos del comic -una vaquerita y la "espía" alienígena- se fusionan en uno solo, interpretado por Olivia Wilde (cuyos hermosos ojos constituyen la única razón de peso para ver esta cinta). El guión se esfuerza por intentar dar unos giros a la trama antes del final (aunque yo siempre sospeché que Ella era de otro planeta), algunas cosas que no se ven venir y que evitan la complacencia descarada de la historieta (donde el vaquero se enamora de la marcianita y el apache de la pelirroja). De cualquier forma, la trama tiene huecos que de ninguna manera se pueden justificar. Y ultimadamente, no se trata de un buen western, ni de una buena película de extraterrestres, ni de Ciencia Ficción inteligente, ni de un producto de calidad satisfactoria. Entretiene a medias, a ratos aburre, no aguanta ningún tipo de análisis, pero sigue siendo preferible a su supuesta inspiración en papel y tinta.

Lo único bueno de la película: los ojazos de esta mujer.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Paul

(Greg Mottola, Reino Unido-Estados Unidos-Francia-España, 2011)

En definitiva, me gusta más cuando Simon Pegg co-escribe con Edgar Wright. Para la película aquí reseñada unió fuerzas al elaborar el guión con su compañero actor Nick Frost y el resultado no es tan bueno como yo esperaba. Se trata de una comedia más bien ligera que carece tanto de carcajadas como de sutileza.


Dos ñoños británicos viajan a San Diego para asistir a la Comic Con y posteriormente rentan una RV para dar un viaje por varios sitios de interés para ufólogos y conspiranoicos. En su recorrido se topan con el personaje titular, un extraterrestre cuya nave chocó en nuestro planeta desde hace años y desde entonces ha sido oculto por el gobierno, proporcionando información que ha servido para darnos una idea de la vida en otros planetas, tanto en la realidad como en la ficción. No obstante, cuando su utilidad como fuente de inteligencia se ha agotado, se ve forzado a huir por su vida y requiere de la ayuda de estos geeks para sobrevivir.

It's probing time!

Fuera de los detalles para deleitar a los fans -como los comics de Brit, la playera de Invincible y la aparición de Robert Kirkman mismo en un cameo (¡!)- y los homenajes a películas clásicas de CF incluyendo Star Wars, Star Trek, Encuentros cercanos del tercer tipo y E.T., la historia es demasiado convencional. La idea de una road movie con nerds ya fue realizada -y con mayor éxito- en Fanboys (Kyle Newman, Estados Unidos, 2009).

Referencia obligada a Star Wars: "Someone who loves you..."

El humor de la cinta pretende ser irreverente, atacando a hillbillies y a católicos fundamentalistas por igual, pero sus chistes homofóbicos e intolerantes no llegan a ser lo suficientemente ofensivos como para ser en verdad graciosos. En general me divirtió y siento que cumple con su cometido, pero esperaba mucho más y siento que se podría hacer algo mejor con la misma premisa.


En nuestro país se estrenó una versión doblada al español la cual me niego a ver. Con el jocoso (¿?) subtítulo de Encuentros cercanos con este tipo seguro a todo mundo se le antojará verla, más aún con la voz de Silverio Palacios (disculpen mi ignorancia del star system local, no tengo ni idea de quién es él). Por fortuna, una copia subtitulada llegó a un número limitado de salas, así que les recomiendo buscarla cuanto antes para que puedan verla antes de que desaparezca.