Mostrando entradas con la etiqueta Mini-reseñas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mini-reseñas. Mostrar todas las entradas

sábado, 24 de diciembre de 2011

El hombre de al lado

(Mario Cohn y Gastón  Duprat, Argentina, 2009)

Quizá mi película favorita de la Muestra, nos cuenta la historia de Leonardo, un diseñador cuarentón y pocos-huevos, hipster y creído, cuya vida tranquila se ve alterada cuando su vecino abre un boquete en la pared del edificio de al lado, viendo justo al interior de su casa. El vecino, Víctor, es su completo opuesto: corriente, vulgar, ignorante y completamente macho. Con los personajes tratando de llegar a un entendimiento, el filme le pega duro tanto a los snobs de clase alta como a los iletrados de la baja, burlándose de las pretensiones de unos y la ingenuidad de los otros. Graciosa y divertida, con un final que cambia por completo el tono y expone de manera cruda la imposibilidad de comunicación entre las clases sociales.

Fantastic Mr. Fox


Hace varios meses volví a ver la adaptación fílmica que hizo Wes Anderson a este libro y por fin pude leer la versión original. No hay gran cosa que decir, tratándose de un álbum infantil la historia es muy breve y sencilla, de pocas páginas y muchas imágenes (aunque la edición que leí prescinde de las ilustraciones y recurre a fotos de la película, lo cual se me hace un tanto barato). Curiosamente, la versión literaria glorifica al ladrón con buenos motivos, mientras que condena y ridiculiza a los empresarios avariciosos. Esperaba más del libro, estoy acostumbrado a leer cosas un tanto más oscuras de Roald Dahl.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

53 Muestra Internacional de la Cineteca - Las razones del corazón

(Arturo Ripstein, México-España, 2011)

Inspirada en Madame Bovary, la cual no he leído, esta cinta explora las desavenencias en la vida de una mujer adúltera. Desde su papel como madre negligente e hija resentida, Emilia busca deshacerse de sí misma al entregarse a alguien más. Y si éste no la acepta, siempre puede buscar cambiar los roles y volverse la persona protectora. O ser cómplice. O la que manda. Emilia no sabe cómo comportarse en el amor y se vuelve un desastre, su personalidad se diluye a la par que su vida en este filme cuya puesta en escena es más teatral que cinematográfica y cuya fotografía en blanco y negro otorga sobriedad a un drama cotidiano y a veces desesperante.

53 Muestra Internacional de la Cineteca - Confesiones en el diván

(Mahler auf der couch, Percy & Felix Adlon, Alemania-Austria, 2010)

Lo que más me gustó fue la leyenda al inicio de la cinta que decía: "Que ocurrió fue un hecho. Cómo ocurrió es ficción." La película se dedica a imaginar el encuentro que se dio entre el compositor Gustav Mahler y el psicoanalista Sigmund Freud posterior a que el primero descubrió la infidelidad de su esposa y buscó la ayuda del segundo, quien se hallaba de vacaciones en Austria. Semejantes personajes siempre son atractivos para el público, aunque también son difíciles de manejar. Es común exagerarlos, sobredimensionarlos. No soy experto conocedor de la biografía de ninguno de los hombres retratados, pero me quedé con la impresión de que abusan del aspecto de artista atormentado en el músico. También sentí que Freud es manejado con sutileza, lo cual agradezco. Y Alma, la adúltera, es representada como una fuerza de la naturaleza. Me agradó que no se cae en el cliché de víctimas y victimarios, sino que se explora la complejidad de los sentimientos y necesidades humanas.

53 Muestra Internacional de la Cineteca - El caballo de Turín

(A torinói ló, Béla Tarr, Hungría, 2011)

Comienza con una anécdota sobre un caballo, el cual presenció el descenso a la locura de Nietzsche. Uno piensa que la cosa se pondrá interesante, pero el filme poco tiene que ver con el filósofo alemán y más bien sigue al equino. Se trata de un ensayo sobre la repetición, sobre la monotonía de tener que trabajar para vivir, sobre las dificultades que presentan a la supervivencia la entropía y la vejez. Pero eso lo veo en mi vida diaria, no me hace falta atestiguarlo en una película también. La fotografía en blanco y negro es hermosa, los complicados movimientos de cámara y planos secuencia son magistrales, el leit motif musical crea la atmósfera adecuada de desesperanza y perdición. Incluso la extensa duración ayuda a crear el efecto deseado en el espectador. Pero no me pareció una experiencia del todo disfrutable. Es, más que nada, estímulo para cinéfilos adolescentes o hipsters (si es que no son lo mismo), que se desvivirán elogiándola aunque no les haya gustado o no le hayan entendido.

53 Muestra Internacional de la Cineteca - En un mundo mejor

(Hævnen, Susanne Bier, Dinamarca-Suecia, 2010)

Bier es una de mis directoras favoritas. Si me preguntan, es quien mejor sabe hacer drama hoy en día. Ya antes había utilizado una mezcla de temática social y conflictos familiares, pero aquí lo hace de mejor manera. Haciendo una reflexión sobre el papel de la violencia como origen, solución y consecuencia de los problemas, no hay respuestas fáciles en esta cinta. Un hombre quiere demostrarle a su hijo y a un amigo de éste que la violencia no resuleve nada y que no hay que temerle, pero su voz carece de resonancia cuando él mismo está ausente la mayoría del tiempo y cuando el otro chico, hijo de alguien más, alberga un rencor que no escucha razones. La pérdida de un ser querido puede cambiarlo todo y sólo un roce más con la muerte puede ayudarnos a entender un poco mejor las cosas. Lamentablemente, cuesta trabajo creerle a los adultos (o a los artistas) cuando pretenden decirnos que todo va a estar bien.

martes, 29 de noviembre de 2011

Monstruos

(Gareth Edwards, Reino Unido, 2010)

Hace un par de meses leí en una entrevista a Alan Moore que le había gustado esta película, lo cual despertó mi inetrés. Promocionada como " El Sector 9 de este año" (haciendo referencia a la grandiosa District 9, de Neill Blomkamp, Sudáfrica, 2009), lo único que tiene en común es la idea de mostrar un problema de inmigración con el tema de alienígenas, pero hasta ahí. Con personajes más bien planos y un guión muy mal investigado -ubican San José, Centro América en o cerca de México, carecen de una idea clara de las distancias dentro del territorio mexicano, ponen una selva en el norte del país con todo y una pirámide aparentemente maya junto a la frontera con Estados Unidos-, los errores que como mexicano pude notar a leguas me sacaron de la película. Si le agregamos un ritmo lento que se vuelve pesado, el trasfondo de plantear que tal vez los "otros" en verdad no son tan malos se diluye y pierde su importancia.

Contagio

(Steven Soderbergh, Estados Unidos, 2011)

Esta es una película de acción, pero no tiene balazos ni explosiones. La acción ocurre en laboratorios y salas de junta, donde hombres y mujeres trabajan sin descanso para descifrar el funcionamiento de un nuevo virus, localizar al paciente cero y encontrar una cura antes de que la pandemia deje a la humanidad diezmada. Soderbergh es un cineasta competente (y caigo en cuenta de que he visto muy pocas de sus películas, error que deberé corregir a la brevedad) que, no obstante, spielberguea hacia el final al ser demasiado complaciente. Pero la cinta no deja de ser absorbente y angustiante, con muchos personajes que demuestran el potencial del ser humano, desde el que menos puede ayudar hasta el que más, e incluso también para manipular y perjudicar.

30 minutos o menos

(Ruben Fleischer, Estados Unidos, 2011)


Esperaba más de esta película. Por ser del director de Zombieland (Estados Unidos, 2009), por contar con la actuación de Jesse Eisenberg, porque la premisa me parecía interesante o simplemente por tener a dos tipos con máscaras de chango en el poster. Pero nada de eso la mantuvo a flote. Nick es un baquetón que trabaja como repartidor de pizzas y no aspira a nada más en la vida. Esto "cambia" cuando un par de baquetones aún más huevones que él deciden ponerle un chaleco-bomba para obligarlo a robar un banco por ellos. Los personajes son anticarismáticos y carecen de desarrollo. La trama da giros predecibles y gastados. El final me deja igual, no me aporta nada en absoluto y sólo me quitó mi tiempo. Por fortuna, dura menos de hora y media, así que no perdí tanto.

El juego de la fortuna

(Bennett Miller, Estados Unidos, 2011)

Al parecer Miller tiene predilección por adaptar libros basados en historias reales. Después del éxtio obtenido con Capote (Canadá-Estados Unidos, 2005), nos trae esta historia sobre cómo Billy Beane, un jugador de baseball que prometía mucho en su juventud pero nunca logró despegar, cambió la manera de armar equipos al ser el manager de los Athletics de Oakland. Escogiendo a los jugadores en base a sus estadísticas de juego en lugar de su carisma, tendencia, trayectoria y su relevancia como estrellas, logra que un equipo con un presupuesto limitado rompa el record de más juegos ganados de manera consecutiva. Una lección sobre el valor que erróneamente puede dársele al dinero y sobre la imprtancia de pensar de manera diferente, la película es emocionante, entretenida y conmovedora a la vez. Recomendable para pasar un buen rato, pero no indispensable.

Actividad paranormal 3


(Henry Joost & Ariel Schulman, Estados Unidos, 2011)

La primera (Oren Peli, Estados Unidos, 2007) me pareció bastante buena. Tiene el acierto de saber que da más miedo aquello que no podemos ver y logra hacer de una residencia suburbana común y corriente un lugar terrorífico. La segunda (Tod Williams, Estados Unidos, 2010) todavía está bien. El aumento en presupuesto solamente lleva a los realizadores a meter más personajes y más cámaras, pero conserva la sutileza de su predecesora. Explica un poco las cosas, pero mantiene el misterio. Hasta hubo una secuela japonesa no oficial, pero esa no la quise ver. Ahora, en la tercera entrega, ya desgastaron la fórmula. Muestran demasiado, abusan del diseño de audio estridente, no manejan bien el ritmo y explican más de lo prudente -cayendo en errores lógicos al tratar de justificar las cosas-. ¿Cultos satánicos que conservan evidencia de sus rituales en video para que, décadas después, un demonio la desaparezca? Por favor.

Relámpago

(Speedy, Ted Wilde, Estados Unidos, 1928)

Como podrán notar al ver la imagen de arriba, pude disfrutar de una función musicalizada en vivo en la Cineteca. Ya antes había visto otra película con Harold Lloyd dentro del mismo proyecto de Bandas Sonoras, la divertidísima El hombre mosca (Safety last!, Fred C. Newmeyer & Sam Taylor, Estados Unidos, 1923), en aquella ocasión musicalizada por Fernando Rivera Calderón. Como desconozco el resto de la filmografía de este actor cómico y sé que es uno de los grandes, no podía perderme de esta otra cinta. Harold Swift, apodado Speedy, ayuda a su futuro suegro para salvar el último tranvía jalado por caballo en Nueva York, enfrentando complots y sabotajes por parte de quienes se verían beneficiados al poner más medios de transporte motorizados. La crítica al ritmo vertiginoso del entonces aún incipiente siglo XX es a su vez presurosa, con un ritmo dinámico que mantiene al espectador riendo todo el tiempo. Las piezas compuestas por la Polka Madre para acompañar a las imágenes refuerzan este sentido de premura, a la vez que hacen disfrutable la función con sus ritmos eclécticos, influenciados por el jazz, obviamente la polca y el rock. Tras finalizar el filme, tocaron todavía un par de canciones a instancias del público que no paraba de aplaudir.

lunes, 28 de noviembre de 2011

El árbol de la vida


(Terrence Malik, Estados Unidos, 2011)

Gracia y Naturaleza. Sacrificio y apetito. Voluntad e instinto. El Dios del Nuevo Testamento y el del Antiguo. Perdón y castigo. Bien y Mal. Son algunos de los absolutos en medio de los cuales el Hombre se encuentra siempre atrapado, nunca por completo libre del influjo de ellos. En su camino de bifurcaciones múltiples, el ser humano debe decidir qué rumbo tomar. Por más que aspira a renunciar a su naturaleza, ésta nunca lo deja en paz y, al seguirla, se aleja de la Gracia Divina. Una vez dañado el lazo con ésta, la reparación es imposible. El hombre se parece más a su especie que a su Creador, muy a su pesar. No obstante, debe continuar protagonizando el breve capítulo que le corresponde interpretar en la historia de la Creación. Estas son las reflexiones que despertó en mí la más reciente cinta de Malik, legendario realizador que se vio favorecido al recibir la Palma de Oro en Cannes con ella. Según yo, es una película sobre Dios y sobre la vida. Me hizo recordar la conexión que sentía tener con el Divino durante mi infancia, así como los motivos por los cuales dejé de creer en Él. Este hermoso filme es ampliamente recomendable, pero con reservas: puede resultar pesado para quien no acostumbre ver cine contemplativo. Es como 2001: A space odissey (Stanley Kubrick, Reino Unido-Estados Unidos, 1968) en cuanto a su belleza, que va a la par de las dificultades que presenta al espectador, pero nunca se vuelve pretenciosa ni pedante. Su escala simplemente corresponde a la magnitud de los temas que aborda.

I'm still here

(Casey Affleck, Estados Unidos, 2010)

Arriesgado falso documental, que sigue la trayectoria de Joaquin Phoenix tras haber anunciado su supuesto retiro del mundo de la actuación para convertirse en estrella de hip hop. Es a la vez una crítica al star system, a todos los advenedizos que quieren aprovechar su fama en un entorno para trasladarse a otro, y una reflexión sobre el poder de los medios para propagar y difundir memes viralmente. El "personaje" que interpretó Phoenix durante los varios años que duró la filmación del proyecto es insoportable y me queda la duda de qué tanto se parece al verdadero Joaquin. ¿Hasta qué punto puedes actuar cuando estás interpretándote a ti mismo? ¿Cuál es el límite entre la realidad y la ficción? Fuera de los interesantes cuestionamientos que pueda despertar, el filme se siente pesado y es muy experimental. El hermano menor de Ben Afflek tiene un debut de dudoso éxito como director. No recomendable más que para clavados como su servidor.

Detrás de las paredes

(Jim Sheridan, Estados Unidos, 2011)

Tomada de pelo que, contada en orden cronológico, pierde todo el chiste. Para demostrarlo, ahí les va el spoiler (léanlo bajo su propio riesgo): un asesino de poca monta es contratado para matar a la ex esposa de un tipo adinerado, por equivocación entra en la casa de los vecinos y mata a la mujer incorrecta. El marido de la occisa llega tarde para salvarla, recibe un golpe en la cabeza y queda confundido. El malhechor huye y el viudo es culpado por las muertes de su esposa e hija. Para sobreponerse, crea una personalidad alterna y sale del manicomio para regresar a la casa en ruinas de su pasado, pero él la ve entera y resplandeciente. Los hechos se le van revelando hasta que duda de su cordura. El asesino y aquel que lo contrató vuelven para completar su trabajo, matando a la vecina y culpando nuevamente al desafortunado protagonista -quien ahora tiene fama de loco-. Lo que parece ser el espíritu de la difunta interviene para salvar el día. En resumidas cuentas, vueltas de tuerca forzadas, explicaciones excesivas e indesición por el género: nunca supe si en realidad había presencias sobrenaturales o si sólo se trataba de alucinaciones. Tache.