domingo, 31 de julio de 2011

Harry Potter y las reliquias de la Muerte, partes 1 y 2

(Harry Potter and the Deathly Hallows, David Yates, Reino Unido-Estados Unidos, 2010-2011)

Como todo lo que empieza también debe alcanzar su final (excepto, quizás, los comics de superhéroes), por fin termina la saga de Harry Potter en la pantalla de plata. Debo confesar que en un principio fui escéptico y me negaba a leer los libros. Me los prestaron, los devoré y no me arrepentí. Entonces era escéptico de ver las películas, pues temía que no me gustarían ya que difícilmente las adaptaciones se comparan a los originales. Pero como leí los libros hace ya varios años, no tengo la memoria de ellos tan fresca. Así las cosas, el año pasado vi las primeras seis para después ver en cine las últimas dos en sus respectivos estrenos. Ahora volví a echarle un ojo a la primera parte y vi la segunda en el cine. No hay mucho que se pueda decir al respecto.


Me gusta que es una masacre total. Mueren muchos de los personajes, aunque le dan más peso a algunos y le restan importancia a otros por cuestiones de tiempo, supongo. Ambas películas tienen algunas partes un poco aburridas, algunas muy interesantes, otras incluso divertidas y tantas más conmovedoras y tristes. La producción es impresionante, las actuaciones de bastante buen nivel. Se esfuerzan en ser fieles al libro. En resumidas cuentas, dan un buen cierre a lo que, le pese a quien le pese, se convirtió en un auténtico fenómeno cinematográfico. Para quien haya leído la novela, ya se sabe el final y no le sorprenderá. Para quien no, ¿qué esperan? O de menos vean la película, yo no les contaré si Harry vive o muere (como si realmente lo dudaran).

No hay comentarios:

Publicar un comentario