sábado, 10 de septiembre de 2011

Paul

(Greg Mottola, Reino Unido-Estados Unidos-Francia-España, 2011)

En definitiva, me gusta más cuando Simon Pegg co-escribe con Edgar Wright. Para la película aquí reseñada unió fuerzas al elaborar el guión con su compañero actor Nick Frost y el resultado no es tan bueno como yo esperaba. Se trata de una comedia más bien ligera que carece tanto de carcajadas como de sutileza.


Dos ñoños británicos viajan a San Diego para asistir a la Comic Con y posteriormente rentan una RV para dar un viaje por varios sitios de interés para ufólogos y conspiranoicos. En su recorrido se topan con el personaje titular, un extraterrestre cuya nave chocó en nuestro planeta desde hace años y desde entonces ha sido oculto por el gobierno, proporcionando información que ha servido para darnos una idea de la vida en otros planetas, tanto en la realidad como en la ficción. No obstante, cuando su utilidad como fuente de inteligencia se ha agotado, se ve forzado a huir por su vida y requiere de la ayuda de estos geeks para sobrevivir.

It's probing time!

Fuera de los detalles para deleitar a los fans -como los comics de Brit, la playera de Invincible y la aparición de Robert Kirkman mismo en un cameo (¡!)- y los homenajes a películas clásicas de CF incluyendo Star Wars, Star Trek, Encuentros cercanos del tercer tipo y E.T., la historia es demasiado convencional. La idea de una road movie con nerds ya fue realizada -y con mayor éxito- en Fanboys (Kyle Newman, Estados Unidos, 2009).

Referencia obligada a Star Wars: "Someone who loves you..."

El humor de la cinta pretende ser irreverente, atacando a hillbillies y a católicos fundamentalistas por igual, pero sus chistes homofóbicos e intolerantes no llegan a ser lo suficientemente ofensivos como para ser en verdad graciosos. En general me divirtió y siento que cumple con su cometido, pero esperaba mucho más y siento que se podría hacer algo mejor con la misma premisa.


En nuestro país se estrenó una versión doblada al español la cual me niego a ver. Con el jocoso (¿?) subtítulo de Encuentros cercanos con este tipo seguro a todo mundo se le antojará verla, más aún con la voz de Silverio Palacios (disculpen mi ignorancia del star system local, no tengo ni idea de quién es él). Por fortuna, una copia subtitulada llegó a un número limitado de salas, así que les recomiendo buscarla cuanto antes para que puedan verla antes de que desaparezca.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Rise of the Planet of the Apes

(Rupert Wyatt, Estados Unidos, 2011)

Cualquier cosa que tenga changos, simios o primates que no sean humanos ya es buena de entrada. Si además le agregamos personajes carismáticos, acción trepidante (pero que no marea), drama desgarrador, guiños a la cinta que dio origen a la franquicia y a Freida Pinto, no hay manera de fracasar.


Si a estas alturas no han visto la primera película (Planet of the Apes, Franklin J. Schaffner, Estados Unidos, 1968) con Charlton Heston, no habrán entendido la referencia/homenaje en Madagascar (Eric Darnell & Tom McGrath, Estados Unidos, 2005) ni algunos de los puntos relevantes en ésta. Lo lamento mucho, pero ahí les va el spoiler: la revelación en dicha cinta es que en el futuro, la Tierra será dominada por los simios y los humanos estarán cerca de la extinción, reducidos a un estado salvaje. De ahí viene esta película, que replantea la premisa y nos propone un cómo ocurrió esto.

Chango voyeurista...

Will Rodman, interpretado por James Franco, es un joven químico farmacéutico que intenta desarrollar una cura para el mal de Alzheimer (padecido por su anciano padre). Para esto experimenta con chimpancés, uno de los cuales demuestra un desarrollo neuronal fuera de lo común tras habérsele administrado el medicamento experimental. Desafortunadamente, ciertos sucesos hacen que su investigación sea detenida por la compañía que lo auspicia. Esto lo cual lo obliga a continuar sus estudios desde casa, experimentando directamente en su padre y cuidando a un changuito bebé, heredero de genes maravillosos.


Haciendo reflexiones sobre las bases de la moralidad humana, la crueldad y bestialidad de algunas personas, la eterna lucha entre instinto y razón y la búsqueda de pertenencia, el filme nos presenta la historia de la vida de Caesar. Este primate dotado de un intelecto superior al del resto de su especie (y de la mayoría de los humanos) pasa de ser privilegiado a cometer un crimen menor ocasionado por la lealtad hacia su familia, lo cual lo lleva a una especie de correccional en donde ocurre lo que en todas las correccionales: a los bonitos nadie los quiere, y si desean sobrevivir deben hacerse amigos de otros presos más poderosos y aprender a ser criminales endurecidos y sin remordimientos. Pero además desarrolla conciencia social: no sólo busca su liberación sino también la de sus semejantes, una liberación tanto de las paredes que limitan su movilidad física como de las barreras de su intelecto.

Y que se enoja el chango...

Con el ingenioso (¿?) título en español de El Planeta de los Simios (R)Evolución, esta cinta ha llegado a cientos de salas en nuestro país. Seguro durará bastante en cartelera, asegúrense de verla pues no se arrepentirán. Me atrevo a decir que estará entre mis películas favoritas del año.

Green Lantern y GL Corps (parte 4)


Continúo mis reseñas condensadas de Green Lantern. Posteriormente a Sinestro Corps War leí el Secret Files and Origins, el cual si bien no es indispensable ayuda para familiarizarse con personajes que resultarán instrumentales en historias venideras. Consiste en una serie de biografías de varios Linternas Verdes activos, así como de algunos conceptos alrededor de las Corps.


A manera de epílogo a la guerra arriba mencionada está Green Lantern: The Alpha Lanterns, en donde se ven más consecuencias de la primera de diez nuevas leyes que irán implementando los Guardianes del Universo en su reescritura del Libro de Oa: abusando de su nueva capacidad para matar a miembros de las Sinestro Corps, una de las Linternas "perdidas" asesina a sangre fría a Amon Sur, llevando a los Guardianes a tomar la decisión de crear a los Alpha Lanterns, una especie de Asuntos Internos que vigilan que ningún Linterna Verde abuse de su poder. Concepto creado por Grant Morrison para utilizarlo en su Final Crisis, este nuevo grupo ocasiona más problemas de los que soluciona. Nada de esto impide que los Guardianes revelen su segunda nueva ley: ahora se puede aplicar la fuerza letal contra cualquier enemigo de las GL Corps.


En el otro título también aparece esta nueva división de las Corps. Curse of the Alpha Lanterns, escrito por Sterling Gates y dibujado por Nelson nos brinda una historia protagonizada por Boodikka, quien demuestra ser implacable en su nuevo rol para buscar que haya justicia. Como el resto de los Alpha Lanterns, ahora es mitad Manhunter y, por ende, mucho más fría e insensible.


Con el regreso del equipo creativo de Peter J. Tomasi y Patrick Gleason, la historia continúa con Green Lantern Corps: Ring Quest, en la que Mongul Jr. recibe el anillo de poder amarillo correspondiente a su sector espacial y decide utilizarlo para transformar a la black mercy (una flor que se une a un individuo y le crea una fantasía complaciente mientras drena sus energías vitales) en portadora de pesadillas en lugar de esperanzas. A un grupo de Linternas Verdes liderados por Kyle Rayner se le encomienda encontrar los anillos amarillos que surcan el espacio en busca de nuevos dueños y hallan seis (u ocho, dependiendo del capricho del dibujante) en posesión del villano. Uniendo fuerzas con Mother Mercy, el planeta-planta que "da a luz" a las black mercies, derrotan al villano pero, en un inexplicable hueco en la trama, lo dejan por muerto a) sin cerciorarse de que en realidad lo esté y b) sin quitarle los anillos que desde un principio venían buscando.


En Green Lantern Corps: Eye of the Beholder, algunos miembros de las Sinestro Corps deciden aplicar estrategias terroristas involucrando (y asesinando cruelmente) a los familiares y seres queridos de los GLs para amedrentarlos. Al más puro estilo de secuestradores, mandan partes corporales (en este caso ojos) a los novatos en Oa. El artista invitado, Luke Ross, hace un trabajo competente pero bastante convencional.


La  búsqueda de justicia por éstos crímenes nos lleva a Green Lantern Corps: Sins of the Star Sapphires, donde simultáneamente se desarrollan dos historias. Por una parte, Guy Gardner, Arisia y el nuevo Ion escoltan a un par de Guardianes en una misión diplomática a Zamaron, donde presencian el surgimiento de otro de los aspectos del espectro emocional de la luz: el color violeta del amor, ejercido por las Star Sapphires. Al mismo tiempo, Kyle Rayner, Soranik Natu y otros GLs persiguen a la maligna Kryb, quien ha estado robando a los bebés de otros Linternas Verdes, matando a uno que otro de los padres. Los Guardianes siguen sin aprender su lección e imponen otra nueva ley estúpida, la tercera: se prohiben relaciones amorosas o carnales en las GL Corps. Como resultado, cientos de miembros renuncian a sus cargos de inmediato. Todo esto va pavimentando el camino para el mega-evento Blackest Night, que se acerca poco a poco. Patrick Gleason sigue desarrollando su estilo, ahora utilizando tanto detalle como Doug Mahnke. Me gusta su manera de dibujar, pero no podría reconocer su arte sin los créditos, siento que le falta un toque distintivo fuera de la cara que utiliza para Guy Gardner.

Green Lantern

(Martin Campbell, Estados Unidos, 2011)

DC Comics nomás no logra crear franquicias cinematográficas exitosas, con la excepción de Batman (y eso que llegó a tener tropiezos bastante graves, pero ahora está en manos competentes). Con Superman empezaron bien, pero después la regaron. Ahora, viendo que Marvel ha iniciado una época de oro para las películas de superhéroes, quieren subirse al tren y copiar el éxito de sus eternos rivales. Para este fin eligieron a Green Lantern, quien desde hace varios años (como podrán saber los lectores habituales de este blog) se ha vuelto personaje central del Universo DC. Lamentablemente, no cayeron en cuenta de que esa popularidad se limita al público cautivo del subgénero superheróico, y los elementos que le han dado notoriedad no trascienden las barreras del mismo.


La película es más bien aburrida. Centra la narrativa en el origen del héroe y en su forzada transformación de arrogante e irresponsable a héroe ejemplar. Todo ocurre de manera en demasía apresurada, se siente que la acción en el guión está comprimida. Siento que no logran capturar la esencia del personaje, lo que le sucede en el filme podría pasarle a cualquier héroe, todo es demasiado general; podríamos cambiar el disfraz, los nombres y las marcas registradas y el resultado sería el mismo. Otra cosa que me desagradó: el disfraz. Parece body paint, sobretodo el ridículo antifaz (aunque sí enfatizan lo absurdo de que un pequeño trozo de tela -o pintura- evite que la gente lo reconozca). Siento que quisieron copiar la "fórmula" de Iron Man (Jon Favreau, Estados Unidos, 2008) de presentar a un protagonista desmadroso y carismático en una cinta que usa por partes iguales acción y comedia, pero no les salió.


Respecto a los villanos, Parallax es una entidad demasiado importante en los comics pero por lo mismo demasiado complejo como para explicarlo en la película, no obstante lo metieron con calzador creando una amenaza en teoría demasiado grande que sin embargo se soluciona muy fácilmente. Y su versión fílmica se parece demasiado al Galactus de Fantastic Four: Rise of the Silver Surfer (Tim Story, Estados Unidos, 2007). También está Hector Hammod, con una actuación competente de Peter Sarsgaard y motivaciones bastante bien manejadas, pero desperdician su potencial futuro al sacarlo del mapa desde esta primera película. Y no olvidemos a Sinestro. Aquí no aparece como villano sino en su papel previo como el más grande Green Lantern de todos, lo cual considero un error. Funciona mucho mejor presentarlo como villano y explicar por medio de flashbacks que era bueno y se volvió un renegado, y no lo digo sólo porque así pasó en los comics, sino porque para efectos de ritmo y dramatismo tiene más sentido.


Entre las cosas rescatables, la relación con Carol Ferris tiene suficiente complejidad y evita reducirse al cliché (y Blake Lively se ve muy núbil). Me gustaron los Guardianes del Universo, con esas cabezas transparentosas. Y creo que es todo. Oa me pareció sobreproducido y rudimentario a la vez. Hay un exceso de cameos de miembros de las GL Corps, no todos tan relevantes, simplemente trataron de meter demasiado en una sola cinta. En resumen, espero que algún día un remake le haga justicia al personaje.

domingo, 4 de septiembre de 2011

El vampiro y el sexo

(René Cardona, México, 1969)

En la ceremonia de cierre del Festival Macabro de este año se proyectó la infame y mítica película "erótica" del Santo. Se rumoraba que había una cinta perdida del Enmascarado de Plata, de esas que prácticamente nadie había visto y a nadie le constaba que existiera. Las malas lenguas aseguraban que en el filme el protagonista tomaba parte en escenas cachondas. Se "sabía" que era de vampiros. Uno que otro despistado (yo entre ellos) pensaba que se trataba de un corte extendido de Santo contra las mujeres vampiro (Alfonso Corona Blake, México, 1962). Todas estas ideas erróneas por fin fueron desechadas cuando se encontró una copia de la mentada obra, se le restauró, se arreglaron las disputas legales a su alrededor y se le dio "estreno" en el festival.


Antes que nada, debo aclarar: no soy fan de las películas de luchadores. He visto pocas y con esas me basta, las considero una curiosidad kitsch y hasta ahí. Me parecen absurdas y ridículas, con guiones de baja calidad y actuaciones del mismo nivel. Lo que rescato de ellas es lo maravilloso del mundo alterno que nos muestran, donde cualquier cosa se resuelve con un duelo sobre la lona. Habiendo dicho lo anterior, procedo a contarles que disfruté sobremanera de esta función. Reí muchísimo, quizás más por humor involuntario que otra cosa, pero eso no hace menor el goce. Desde la aparición de un letrero que lee "Doctor César Sepúlveda, Físico Nuclear" (yo quiero un letrero así para mi casa) hasta la insensibilidad misógina del Santo cuando a una mujer histérica (tras haber viajado al pasado y haber sido víctima de un vampiro) le dice simplemente "¡Ya cálmate!", pasando por radio-relojes comunicadores, espías indiscretos, personajes de franco comic relief, ciencia loca y descabellada que nadie explica y una sobreabundancia de senos turgentes descubiertos.


La trama es sencilla (como de costumbre): el Santo, justiciero y científico reconocido, presenta a otros pensadores su más reciente invento, una máquina para viajar a vidas pasadas. Nunca explica cómo funciona, de hecho no la ha probado, pero está seguro de que sirve bien, en particular con una mujer (misóginamente se indica que porque aguantan más vara). Para probarla utiliza a la hija de su colega, la cual viaja a lo que se supone que es el México del siglo antepasado, que curiosamente parece la Europa oriental de cualquier película "gótica" de vampiros. De ahí la trama se simplifica aún más: la mujer es aquejada por un malestar indefinido, un especialista del viejo continente identifica los síntomas como evidencia de ataques vampíricos, un carismático conde europeo expatriado casualmente llegó a los alrededores justo cuando varias mujeres empezaron a sufrir de este mal y a morir por el mismo, todos sacan sus cuentas y se deciden a cazar al monstruo. Dicha criatura erotiza a las mujeres y tiene su séquito de vampiresas (con implantes que dan crédito a lo avanzada que estaba la cirugía plástica del siglo XIX), mujeres que exponen sus pechos a la menor provocación.


Todo este tiempo, Santo y compañía observan la acción de manera voyeurista a través de una pantalla, por el puro interés científico, y sólo rescatan a Luisa cuando está a punto de morir a manos del cazador de vampiros. Entonces, tras ciertos giros en la trama, el vampiro llega al presente y deben hacerle frente. No, el Santo no sale en pelotas. No, tampoco se acuesta con nadie. Las escenas "eróticas" son menos que soft porno, pero para la época eran bastante subidas de tono, más en una película de un personaje cuyo público habitual no consistía sólo de adultos. Originalmente, el luchador solicitó que se recortaran las escenas de desnudos para no manchar su reputación y la cinta se estrenó bajo el nombre de Santo en el tesoro de Drácula. Ahora supongo que habrá más ocasiones de que quienes no la vieron puedan gozar de tan divertida experiencia, pero dudo mucho que yo volvería a verla.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Green Lantern y GL Corps (parte 3): Sinestro Corps War


Lo siguiente en la continuidad de Green Lantern es el primer gran evento que gira en torno a la mitología del personaje: la Sinestro Corps War. Hablemos un poco de Sinestro. Llegó a ser el más grande de los Linternas Verdes, pero su empeño lo llevó al extremo de someter a su planeta natal Korugar a una dictadura extrema. Esto lo volvió un villano a los ojos de todos, le hizo perder su status como Linterna Verde y merecer el exilio en el universo de anti-materia. Recurrentemente volvió como enemigo de Hal Jordan hasta convertirse en su némesis, con planes cada vez más siniestros y maquiavélicos.


En la historia reseñada el día de hoy, Sinestro crea su propio cuerpo de guerreros para contraponerse a las Green Lantern Corps, reclutando a seres capaces de infundir gran temor en cada sector del universo y dándoles anillos de poder sin la limitación que tienen los policías interestelares de no poder usar sus armas para matar. Entonces este ejército pone a los héroes en situaciones bastante difíciles, revelando que ciertas desgracias que habían acaecido sobre algunos de ellos eran obra suya e iniciando las hostilidades abiertas con un ataque frontal al planeta Oa. Los Green Lanterns se reponen como pueden y cambian el lugar de la batalla a distintas locaciones por varios sectores espaciales hasta terminar en la Tierra (como de costumbre). Para hacer las cosas más difíciles aún, los malos incluyen entre sus filas al Superman Cyborg con todo un ejército de Manhunters (introducidos en volúmenes previos), a Superboy-Prime (villano principal de Infinite Crisis), a un nuevo Warworld y al mismísimo Anti-Monitor regresado de la muerte (y salido de las páginas de Crisis on Infinite Earths).


Geoff Johns, apoyado por otros escritores y varios artistas, nos presenta una historia muy disfrutable, con buenos giros y reveses, bajas por todas partes, mucha acción y cambios interesantes: para no perder la guerra, los Guardianes deciden reescribir el Libro de Oa y agregar diez nuevas leyes, siendo la primera de ellas el que los anillos de poder puedan usarse letalmente en contra de los miembros de las Sinestro Corps. Con una ligera reflexión sobre la responsabilidad de todos aquellos que se encargan de proteger al prójimo y más sobre el tema del miedo en nuestro mundo actual, Johns profundiza en los temas que ha venido revisando desde que empezó su temporada en el título. Aunque no me gusta la postura pro-guerra que presenta, debo admitir que me gustó mucho la historia. Y se siguen sembrando semillas para eventos venideros que tendrán mayor repercusión en el universo DC.

Loco y estúpido amor

(Glenn Ficarra & John Requa, Estados Unidos, 2011)

Amor, deseo y seducción: esos son los tres pilares en torno a los cuales se construye este filme. Más allá de una simple idealización de los papeles del hombre y la mujer en una relación, esta película explora las distintas formas de acercarse a la búsqueda de afecto y de sexo por parte de ambos géneros. Todo es desatado por una infidelidad en un matrimonio de casi veinticinco años, la cual desencadena una serie de sucesos que se van enredando de manera orgánica y natural.


Al estar separado de su esposa, Cal Weaver (Steve Carrell) comienza a frecuentar un bar que funge como el terreno de cacería para el casanova profesional Jacob Palmer (Ryan Gosling), el cual se compadece del dolido poco-hombre y decide ayudarle a recuperar su hombría. La esposa Emily (Julianne Moore) contempla iniciar una relación con el amante, pero no se ve muy convencida. El hijo de trece años también vive un romance, de esos idealistas que tal vez sólo puedan tenerse a esa edad. Conforme avanza la historia, Cal logra tener sexo con más de una mujer y Jacob conoce a la horma de su zapato y se da cuenta de que también quiere ser valorado por algo más que su atractivo físico.


Hay amor en todas sus formas: desde el tierno incipiente romance entre dos jóvenes que comienzan una relación enamorándose con todo, pasando por la infatuación obsesiva de un chavito y el amor platónico no correspondido de una chica de diecisiete años hacia un hombre mayor, hasta el amor maduro y consumado entre dos personas que han pasado una vida juntos. Y están los juegos de seducción, las estrategias, las mentiras, las complicaciones, las consecuencias.


En general, es una cinta bastante buena, cumplidora. Una comedia romántica que en verdad tiene romance y también es cómica: en cierta parte cerca del final me hizo soltar una que otra carcajada. El guión está bien trabajado, entrelaza las historias de maneras inesperadas que no se sienten forzadas. Sólo tengo dos quejas. La primera es una cierta postura superficial que parece indicar que la gente bonita sólo puede juntarse con otra gente bonita, haciendo un comentario nada grato sobre el valor de la gente respecto a sus atributos físicos. O al menos a mí me pareció así. La otra cosa que me molestó fue el final, tan desbordantemente cursi y complaciente que me hizo enojar, pensando algo así como "eso no pasa en la vida real." Quizás es sólo mi renuencia personal a creer en las "medias naranjas" y conceptos similares, pero me pasa igual con casi todas las comedias románticas. Pero es bastante recomendable.