miércoles, 18 de mayo de 2011

El complot mongol


Acabo de terminar de leer esta novela, la cual tiene el privilegio de haber inaugurado el género negro en nuestro país. Publicada originalmente en 1969, nos presenta a Filiberto García, un pistolero revolucionario acercándose a su vejez que trabaja para la policía y le piden que averigüe -junto con un agente del FBI y un miembro de la policía secreta soviética- qué tanto hay de verdad en los rumores sobre un posible atentado contra el presidente estadounidense por parte de los chinos comunistas en su próxima visita a nuestro país. García sospecha que hay gato encerrado desde el principio e inmediatamente empieza a notar a sospechosos individuos que lo siguen a todas partes.

Con una paranoia presentada de primera mano, pues el narrador en tercera persona cambia constantemente a la perspectiva en primera persona del protagonista, se nos lleva por un recorrido de aparentes intrigas internacionales, ataques, muertes, narcotráfico, agendas secretas y varios complots que convergen entre sí. Escrito de manera coloquial, algo muy rico de esta novela son las referencias a las calles del Centro de nuestra ciudad, creando imágenes claras para quienes lo conocemos. También es notable que, a más de cuatro décadas de su publicación, sigue estando completamente vigente: sigue habiendo chinos en la calle de Dolores, sigue habiendo crímenes encubiertos por la policía, sigue habiendo chivos expiatorios y sigue habiendo tragedias románticas. Con una ágil prosa, es imposible dejar de leer el libro -sobretodo cuando se acerca el vertiginoso y melancólico final.

El tema de un matón pensando en jubilarse me recordó a Tiempo de alacranes, de Bef (próxima a ser reseñada en éste, su blog de confianza). También pensé en el comic Red, de Warren Ellis y Cully Hamner, por el personaje principal forjado a la antigua, como un "hombre de verdad," que le enseña a los hombres que están ahora al mando cómo es que se hacen las cosas. Por último, compartiré con ustedes la portada del abortado proyecto de adaptar esta gloriosa novela al formato de comic por allá del año 2000. Hubiera sido bueno que la completaran, pero sólo salió el primero de cuatro números (y no lo tengo).

martes, 17 de mayo de 2011

Wasteland


En 2006 Oni Press comenzó a publicar este título post-apocalíptico con subtramas políticas que ha dado mucho de qué hablar. Primero me enteré de él por una reseña en la revista Wizard, en la cual se hablaba maravillas de éste. Lo que más debe reconocérsele es el planteamiento de un futuro pocas veces visitado en otras obras: cien años después de un cataclismo conocido sólo como The Big Wet, los restos de la humanidad recorren los yermos páramos de lo que fue Estados Unidos. Hay seres que presumiblemente evolucionaron de los humanos -para mal. La expectativa de vida es muy corta, el lenguaje ha cambiado, hay nuevas religiones y nuevas castas sociales. La historia comienza siguiendo a Michael, un vagabundo que recolecta objetos en sus travesías para intercambiarlos por bienes en los asentamientos. Este protagonista es más bien un desgraciado y un egoísta, viendo siempre por su propio bien sin importarle resultar antipático.


Conforme la historia avanza, conocemos a otros personajes y la ciudad Newbegin, en donde un tirano mesiánico esclaviza a quienes no comparten sus creencias y se involucra en intrincadas conspiraciones políticas. También descubrimos que este tirano, así como Michael y su renuente compañera Abi, poseen habilidades que los separan del resto de la gente y que están entrelazados por algo en su pasado. Este misterio, aparentemente ligado con el origen del fin del mundo, los lleva en un viaje en busca de un lugar mítico. La serie está planeada para durar cincuenta números (lo cual serán aproximadamente unos diez trades), pero ha sufrido de retrasos por los otros proyectos del escritor. Apenas leí los dos primeros trades y son lo suficientemente intrigantes, pero prefiero esperar a que terminen de escribir la serie completa antes de conseguir los demás, para no quedarme con la duda de qué sigue... pero al ritmo de a tres números por año, no tienen ni para cuándo acabar.

¡Por mi madre, bohemios!


Con motivo del reciente festejo de día de las madres, la Neurobunch decidió hacer el maratón de este mes dedicado a las progenitoras. Como dijo Ana Paula en la invitación: "Porque pueden enseñarnos desde cómo amarrarnos las agujetas hasta cómo deshacernos de un cadáver, porque con ellas aprendimos a querer y a sentir culpa, no hay mejor ocasión que esta para festejarles."


La noche arrancó con Madre e Hijo (Мать и сын en el alfabeto cirílico, o bien Mat i syn, Aleksandr Sokurov, Rusia-Alemania, 1997), película muy "de arte," muy bonita, sobre los últimos momentos compartidos por una madre moribunda con su hijo ya adulto. Una buena reflexión sobre la inversión de papeles, sobre cómo los hijos toman el papel de protectores cuando sus padres ya no pueden valerse por sí mismos. Muy en la escuela de Tarkovsky, Sokurov recurre a tomas largas (con todo y el pasto siendo agitado por la brisa otoñal). Advertencia: no la vean si a) no les gustan esas películas en las que "no pasa nada" o b) si tienen mucho sueño y hace harto calor.


La segunda función fue mi favorita de la noche, Carrie (Brian De Palma, Estados Unidos, 1976). La historia creo que ya todos la conocemos: una jovencita tiene su primera menstruación pero ésta resulta traumática pues su madre fundamentalista nunca le habló del tema. La gran tensión psicológica a la que se enfrenta Carrie hace que se manifiesten en ella poderes telequinéticos. La chica popular planea ridiculizarla en público. En la tradicional noche de graduación, lo que parecía ser un sueño hecho realidad se convierte en una auténtica pesadilla... para Carrie y para todos los que la rodean. Basada en la primera novela de Stephen King, reafirma el lugar de De Palma como el gran maestro del cine enimentemente visual: su sentido de la narrativa sin palabras es incomparable.


Luego tocó el turno a Mother (마더 o, transcrito a nuesto alfabeto, Madeo, Bong Joon-ho, Corea del Sur, 2009). Ya antes habíamos visto otra película de este director, la maravillosa The Host (괴물 o Coemul, Corea del Sur, 2006), la cual mezclaba descaradamente el drama, la acción, la comedia, la sátira y la crítica anti-yanqui en una película de mosntruos. Para ésta, su siguiente película, deja a un lado la mezcla de géneros y aborda la trama con gran sobriedad. Una viuda es madre de un perfecto inútil y, cuando este es acusado de asesinato, hace hasta lo imposible por limpiar su nombre. Secretos y revelaciones tienen lugar.


Ya para terminar, vimos Animal Kingdom (David Michôd, Australia, 2010). Esta cinta nos narra la historia de J, un joven que tras perder a su madre por una sobredosis se va a vivir con su abuela. Ésta es la matriarca de una prominente familia de criminales y narcotraficantes. J se ve envuelto en medio de una guerra entre sus tíos y un grupo de policías fuera de control, su vida y la de su novia corren peligro y entre tantas facciones (policías honestos, policías asesinos, policías comprados, narcos, familiares y adictos) no sabe para dónde moverse. El ritmo de la película es un poco tedioso y plano, además de que se tarda mucho en llegar a un final que no me gustó del todo, pero es bastante buena.

Cada vez platicamos más y vemos menos películas, pero las veladas son siempre igual de gratas. Entre el intercambio de libros, las botanas, la conversación y las deliciosas Sierpizzas, los neuro-maratones son un evento al cual nunca faltaré.

The Little Endless Storybook & Delirium's Party


Los Little Endless surgieron dentro del comic The Sandman, en el número 40 de la serie publicada por DC Comics/Vertigo (incluido en el sexto trade, Fables and Reflections). En dicho capítulo, titulado The Parliament of Rooks, Cain, Abel y Eva cuentan historias de secretos y misterios al pequeño Daniel y al cuervo Matthew. El relato de Abel gira en torno a acontecimientos ocurridos antes de que el mundo existiera y muestra a los involucrados, entre ellos Death y Dream, con forma de niños. Estas encantadoras interpretaciones de los personajes resultaron ser tan populares que, años después, la artista a cargo de ilustrar dicho capítulo lanzó un libro ilustrado contando una historia sobre los siete hermanos en sus versiones infantiles.


The Little Endless Storybook no forma parte de la continuidad oficial de Sandman, pero nos cuenta una tierna historia protagonizada más que nada por Barnabas, el perro de Destruction que pasó a convertirse en el guardián de Delirium. Cuando éste se ausenta por un momento para aliviar su vejiga pierde de vista a su protegida y decide visitar a cada uno de sus hermanos y hermanas (y su hermano/hermana Desire) en busca de la niña desaparecida. A la manera de otros álbumes infantiles como Where the Wild Things Are de Maurice Sendak, este cuentito recurre a pocas palabras y a bellísimas imágenes para cautivar al lector. Y miren que hacer que incluso Despair se vea cute es todo un logro.


En este mes de mayo, Jill Thompson sacó una especie de secuela al anterior libro titulado Delirium's Party: A Little Endless Storybook. Teniendo esta vez como protagonistas a la titular Delirium y a su fiel acompañante Barnabas, la historia inicia cuando la personificación del delirio cae en cuenta que nunca ha visto a su hermana Despair sonreír (¿por qué será?) y decide hacerle una fiesta a la cual invita al resto de los Endless. Con muchas ocurrencias ingeniosas y momentos conmovedores, lo mejor en este álbum son las ilustraciones, que nos muestran a una Jill Thompson en completo dominio de su oficio y con una mucho mayor creatividad y expresividad a través de sus trazos y colores.


El primer libro lo tenía y lo perdí, pero gracias al lanzamiento del segundo se reeditó y pude recuperarlo. Además de las bonitas historias y los maravillosos dibujos, ambos libros cuentan con "extras" que incluyen el origen del concepto, los diseños, fotografías de los muñecos de peluche y estatuillas inspiradas en los personajes y un paso-a-paso en el proceso que utiliza Thompson al pintar con acuarelas. Por donde quiera que uno lo vea, estos libros son una gran inversión.

lunes, 16 de mayo de 2011

The Death of Groo


A finales de los años 80 y principios de los 90 Marvel Comics, dentro de su sello editorial Epic, publicó varios comics de Groo, personaje creado por Sergio Aragonés. Apoyado por Mark Evanier a la hora de escribir, este caricaturista (el más veloz del mundo según sus propios cálculos) nos contó muchas historias de la vida de este errante e incompetente guerrero. En esta novela gráfica se nos cuenta su aparente muerte y el festejo que esta desencadena. Con un humor más agradable que la anterior novela gráfica que leí de él, me hizo pasar un buen rato pero hasta ahí.

Los viajeros: 25 años de ciencia ficción mexicana


Desde hace unos cuantos años soy fan de Bef, así que cuando el año pasado me enteré que saldría una antología de ciencia ficción con cuentos elegidos por él, supe que definitivamente pasaría a formar parte de mi colección. La antología se publicó hace ya varios meses pero no ha tenido su presentación en el D.F. Yo la busqué constantemente en varias librerías y nomás no la tenían. En la FIL de Guadalajara, Gru consiguió la única copia que tenían pero yo no alcancé. Tras una ardua búsqueda, por fin logré hacerme de un ejemplar... y lo devoré en sólo tres días.

Mis expectativas eran altas: me gusta la CF (aunque no soy fan acérrimo), confío plenamente en el buen gusto de Bef y conozco el trabajo de varios de los autores incluidos. Para mi grata sorpresa, la lectura de este libro excedió mis expectativas. Una de las cosas muy bonitas de éste es que cada cuento incluye una pequeña biografía del autor antes del texto y un comentario a cargo del mismo después del final. La antología abre con el cuento que ganó el primer Premio Puebla de Cuento de Ciencia Ficción en 1984 y de ahí nos presenta relatos de otros autores, presentados en el mismo orden que sus fechas de nacimiento. De esta forma podemos hacernos una idea de cómo ha evolucionado el género en nuestro país a través de los últimos 25+ años. A continuación enlisto (y describo brevemente) cada cuento:

ADVERTENCIA: Algunas descripciones revelan puntos importantes de las tramas, léanlas bajo su propio riesgo.

- La pequeña guerra, de Mauricio-José Schwarz. En un futuro no muy lejano, para solucionar el problema de sobrepoblación y ahorrar recursos invertidos en gente improductiva, al cumplir diez años todos los ciudadanos son sometidos a combates a muerte. Una familia presencia el desempeño de la hija mayor en sus peleas "gladiatorales".

- Un hombre es un hombre, de Gabriel Trujillo Muñoz. Un grupo de máquinas pasa su tiempo contemplando simulacros de hombres tras la extinción de éstos... ¿o acaso se han topado con el último? Una conmovedora reflexión sobre lo que nos hace especiales.

- Los motivos de Medusa, de Gerardo Horacio Porcayo. Tras despertar de la criogenia, un hombre debe hacer frente a su presente, que tal vez augure el fin de la humanidad... o de la existencia completa.

- El viajero, de José Luis Zárate. Un detective privado es contratado por un hombre que viene del pasado, pues fue asesinado dos años atrás. Para intentar evitar este crimen debe descubrir al culpable, basándose solamente en inexplicables circunstancias y enfrentando las sutiles alteraciones ocasionadas por los viajes en el tiempo.

- ...Y el ovni cayó, o el Evento Ros. Huelitlán, de F.G. Haghenbeck. Jocosa narración de las repercusiones de la caída de una nave espacial en medio del México rural.

- Un regalo para Justine, de Antonio Malpica. Brevísimo cuento escrito específicamente para esta colección que nos muestra los extremos a los que un hombre puede llegar para hacer feliz a su nieta en un futuro distópico.

- El año de los gatos amurallados, de Ignacio Padilla. Relato inspirado por el terremoto del 85, nos muestra la sordidez y la crueldad propias del ser humano exacerbadas por una situación de supervivencia.

- Ruido gris, de Pepe Rojo. El relato más extenso del libro y mi favorito en lo personal, narrado por un reportero que se implanta cámaras de vídeo en los ojos en un mundo gris donde las noticias (y el amarillismo) son mero entretenimiento... casi como lo que vivimos día a día.

- El ascenso, de Cecilia Eudave. Dos hombres escalan hacia la cima de una montaña nevada, pero uno sospecha que el otro es un robot. La revelación sobre la naturaleza de ambos viajeros es interesante, pero se queda corta comparada con la ternura y emotividad del final.

- Se ha perdido una niña, de Alberto Chimal. Divertidísimo cuento en que una niña recibe un libro infantil soviético en su cumpleaños y comienza a intercambiar correspondencia con la URSS... a pesar de llevar siete años disuelta. Cuando gana un viaje a la URSS y se va sola sus familiares temen lo peor, mas la perplejidad ocasionada por sus fotos y relatos a su regreso los dejan aún más confundidos.

- La hora de las luciérnagas, de Karen Chacek. Con una prosa un tanto pesada, la protagonista contestataria de este relato busca confrontar a la sociedad en que vive, tratando de reivindicar la verdad sobre sus antepasados.

- Las últimas horas de los últimos días, de Bernardo Fernández, Bef. Una joven pareja recorre Reforma y el Periférico con rumbo a Satélite, en espera del meteorito que impactará con el planeta y acabará con la civilización moderna. Comparten su pasado, contemplan las posibilidades infinitas que ya nunca podrán aprovechar y conocen la forma más sincera del amor.

- Radiotekhnika cantina, de Gerardo Sifuentes. En un futuro desolado (pero muy mexicano), un par de jóvenes llegan al final de su camino en la búsqueda de la interfaz física de una entidad cuasi divina en la red para comunicarse con ella y pedirle uno que otro favor.

- El duelo, de Rodolfo JM. Este cuento nihilista nos presenta un mundo patético y sin sentido cuyos habitantes circulan intrascendentemente. Con un final que me recordó un poco a The Fight Club, me impactó lo plausible y cercana a la realidad que es la noción de un mundo que terminó hace tiempo sin que nadie lo notara.

- Instantáneas F&D, de Édgar Omar Avilés. Con una estructura experimental y una corta extensión, esta serie de oraciones nos cuentan de manera ingeniosa la trayectoria de dos seres desde su nacimiento, con un inesperado giro al final.

- Futura Nereida, de Gabriela Damián Miravete. Un romance que atraviesa los siglos, un amor por la literatura, la búsqueda incansable de volúmenes viejos, la magia y el desplazamiento temporal. Todos estos elementos se unen elegantemente en este maravilloso recorrido por los pensamientos y sentimientos de una mujer.

- Paralaje, de Rafael Villegas. Inspirado en los escritos de Francisco Bulnes, científico de fines del siglo XIX, este cuento nos muestra realidades paralelas, presentes y futuras. Me gustó más la explicación de su origen que el relato mismo, pero de todas formas es interesante.

- La otra orilla, de Orlando Guzmán. Para compensar la melancolía que permea casi todas las historias previas, esta pieza es escrita por un auténtico científico. Habiendo estudiado Física, el autor rinde homenaje a sus escritores favoritos al presentar un relato de CF "dura" que no obstante desborda humanidad.

Una presentación a cargo de Bef y un epílogo por Alberto Chimal completan esta excelente colección, imperdible para los fans del género o de la buena literatura en general. Podría seguir escribiendo al respecto y nunca terminaría de recomendarla. Mejor consígansela y pónganse a leer.

Bef, el antologador, presumiéndonos su libro.

viernes, 13 de mayo de 2011

Sobrevivir a la vida

(Přežít svůj život, Jan Švankmajer, República Checa-Eslovakia, 2010)

El genio checo de la animación y el surrealismo regresa después de cinco años con algo que él mismo denomina una "comedia psicoanalítica:" comedia porque no hará reír a nadie, psicoanalítica pues un personaje es una psicoanalista (así lo dice el mismo Svankmajer en su introducción al filme, en el cual explica jocosamente que las películas animadas son muy cortas y por eso tuvieron que agregar una introducción, así como la razón para utilizar fotografías para ahorrarse el catering).

Svankmajer perdiendo la cabeza.

Recurriendo a una técnica de animación nueva para él, la animación con fotografías (reminiscente a la usada por Terry Gilliam cuando estaba con el Monty Python's Flying Circus), muestra sin embargo el mismo nivel de rarezas de que hace gala cuando usa el stop-motion. El filme está animado prácticamente en su totalidad, solamente los close-ups a caras, manos y pies, así como los extreme close-ups a bocas que hablan (como para resaltar la importancia de lo que dicen) muestran a los actores de carne y hueso.


De manera similar a La ciencia del sueño (La Science des rêves, Michel Gondry, Francia, 2006) la narrativa mezcla los sueños con la realidad. Pero Svankmajer es aún más transgresor: en lugar de simplemente hacer borrosa la barrera entre la vigilia y el sueño, aquí los elementos oníricos afectan y transforman la realidad no sólo del que sueña sino de todo su mundo tangible. Así, billetes aparentemente falsos cobran gran valor y es normal comprar boletos de lotería en un cine.


Evžen es un hombre común y corriente que vive un matrimonio monótono y tiene un trabajo monótono; esto se ve interrumpido cuando una hermosa mujer lo sigue en su sueño. Poco a poco empieza a obsesionarse y busca más encuentros, los cuales se dan en medio de serpientes gigantes, mujeres desnudas con cabeza de gallina y osos de peluche con penes gigantes. Al mismo tiempo, en la "realidad," comienza una terapia de psicoanálisis con el fin de poder acceder a sus sueños y tal vez entenderlos. Los retratos que su analista tiene en su despacho, de Freud y Jung, pelean constantemente y aplauden los logros de su discípula. Con esto, Svankmajer critica un poco al psicoanálisis pero también muestra su validez, su forma de ayudar a sanar vidas.


La primera mitad es muy graciosa y divertida, la segunda parte se vuelve un poco pesada sobretodo por el desarrollo de la historia con sus simbolismos e interpretaciones. No obstante, la conclusión tiene un gran poder emotivo y comunica algo que, a mi parecer, es universal. Analizando temas como la paternidad, la madurez, la forma de relacionarse con el mundo, la infidelidad y el suicidio, no se limita a la hora de hacer reflexionar al espectador.

Un beso "de lengüita" nada erótico.

Con un estreno limitado exclusivo a la Cineteca Nacional, todavía pueden verla este domingo y el próximo miércoles. Les recomiendo hagan lo posible por echarle un ojo.