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sábado, 13 de agosto de 2011

Captain America: The First Avenger

(Joe Johnston, Estados Unidos, 2011)

Como fan de comics, en particular de Marvel, he seguido fielmente las versiones fílmicas de sus personajes. Siento que Marvel Studios ha logrado de bastante buen grado trasladar a las salas de cine el éxito de sus historias, me encanta como poco a poco han ido creando el entramado intertextual para crear un universo común entre todos los filmes, como parte de un ambicioso proyecto que verá su primera culminación el próximo año con la salida de The Avengers (Joss Whedon, Estados Unidos, 2012). Pero he de admitir que no todas las cintas han sido tan buenas. Esta me parece una de las menores.


Comienza en la época actual, con unos soldados descubriendo una especie de avión atrapado en el hielo y un atisbo del emblemático escudo de Captain America. Y entonces empieza un flashback en 1942. Pero el resto de la película es el mismo flashback extendido y desarrollado de una manera un tanto tediosa y poco orgánica. Recientemente he aprendido que si contamos una historia de manera lineal, esta puede ser pesada e incluso aburrida. Esta película es un claro ejemplo de lo mismo. En lo personal, hubiera preferido que se exploraran los conflictos de un hombre desplazado a través del tiempo, recurriendo a flashbacks breves para contar lo necesario de su origen, los puntos relevantes y que establecen su carácter. Hay muchas cosas que podrían explotarse de ese modo. Además, una historia con dos cronologías que se van desarrollando paralelamente me parece que hubiera rendido resultados más satisfactorios. Sin embargo, a mí nadie me preguntó antes de escribir el guión.


Otra cosa que me molestó es el poco desarrollo de personajes. Bucky se ve reducido a menos que un sidekick, ni siquiera su versión original (antes de que Ed Brubaker lo convirtiera en un  bad ass) tenía tan poco protagonismo. Los Howling Commandos ni siquiera son llamados por sus nombres propios. Y dado que la acción ocurre durante la Segunda Guerra Mundial, podrían haber hecho una buena película de guerra, con misiones de black ops, buena intriga y tensión, pero todo eso se diluye en un filme que opta por mostrar gadgets y vehículos anacrónicos que nada aportan a la trama. En resumidas cuentas, me parece bastante fallida esta película que, a pesar de no ser mala, tampoco llego a considerarla ni medianamente buena.

miércoles, 15 de junio de 2011

X-Men: First Class

(Matthew Vaughn, Estados Unidos-Reino Unido, 2011)

A pesar de que no he leído el comic del mismo nombre, sé que esta película no comparte con él más que el título. En esto de las adaptaciones de comics de superhéroes no se trata de ser fieles al material fuente, sino más bien de contar buenas historias con los mismos personajes, quizás inspiradas en las historias impresas durante la vastísima continuidad de éstos. Con esto en mente, la cinta aquí reseñada comparte el espíritu de su contraparte de papel y tinta de contar el cómo empezó todo.

Estableciendo una nueva continuidad que nada tiene que ver con los comics ni con la previa serie de películas, supongo que será un empezar desde cero al igual que hará Marvel Studios con las películas de Spider-Man. Dicho lo anterior, no tiene caso lanzar peroratas alegando inconsistencias con las edades de ciertos personajes o cosas similares. Es borrón y cuenta nueva.


En esta encarnación, por algún extraño motivo se decidió darle raíces británicas a Charles Xavier. Opuesto a todo lo que acostumbra su versión adulta, este hombre interpretado por James McAvoy (como dijera mi amiga Ana Paula, de unos "veintirricos" años) no sólo camina y tiene una espesa cabellera, sino que deja a un lado la solemnidad para ser ególatra y conquistador, aunque irremediablemente buena persona.

La otra cara a su moneda, el futuro Magneto, es el que se lleva la película. Protagonizado por Michael Fassbender, demuestra la profundidad que corresponde a tan complejo personaje. Sobreviviente de Auschwitz, donde perdió a sus padres; convertido en un arma humana, criado con odio; solo en el mundo, en busca de venganza. Es así que su camino se cruza con Charles, quien le hace ver que puede recorrer un camino con menos rencor y más compañía. Para ayudar a otros, se dedican a buscar a gente con facultades diferentes para reunirlos, protegerlos y enseñarles a usar sus dones para un bien común.


Ambientada en la década de los 60, con un diseño de vestuarios y escenografías impecables, logra plantear de manera verosímil la realidad que vio nacer al concepto de los X-Men: la búsqueda de aceptación, el conflicto de imagen, la discriminación, los ideales. Si bien hay muchos personajes y no a todos se les da un desarrollo completo, la cinta se enfoca en los principales y explica el origen de varios factores importantes en su futuro sin llegar a parecer un juego de "unir los puntos."


Por el lado de los villanos tenemos al Hellfire Club, liderado por Sebastian Shaw. Aquí deja su imagen de victoriano decadente por la de todo un dandy que quiere conquistar al mundo, por qué no. Su origen, ubicado en la Segunda Guerra Mundial, me dejó un tanto perplejo pero no lo suficiente como para quejarme. Su brazo derecho es Emma Frost, la White Queen, cuyo potencial fue bastante desperdiciado. Para un personaje tan maquiavélico y manipulador, se ve reducida a una femme fatale peligrosa pero hasta cierto punto hueca que se limita a obedecer órdenes y a verse increíblemente bien. Ojalá que en las secuelas exploten más su mente retorcida y su moral cuestionable. El resto de los villanos, Azazel y Riptide (este último casi ni habla), están meramente de relleno. Meh, no aportan nada pero tampoco estorban.


Si bien los efectos especiales no son el punto fuerte del filme, el guión está escrito de manera tan cuidadosa y con tanta atención al drama de los personajes que se le perdona. El balance justo entre escenas de acción y diálogos ayuda mucho. Y a la hora de mostrar violencia, no se pone límites mojigatos. El vestuario de Magneto al final me recordó mucho al que usa en Ultimate X-Men, otro replanteamiento de la saga de estos mutantes actualizada y desde cero.

En resumen, aunque no la promocionaron tanto como Thor o Captain America: The First Avenger, esta película parece ser la carta fuerte e inesperada de Marvel este año. Y qué bien se ve Jennifer Lawrence (y no actúa nada mal)...

domingo, 29 de mayo de 2011

Strange Tales II


Dado el éxito obtenido por el primer volumen de la nueva encarnación de Strange Tales (reseñado en mi publicación anterior), el año pasado salieron otros tres números recién recopilados en el hardcover aquí reseñado. Continuando con la idea de mostrar aspectos poco explorados y "no oficiales" de los personajes de Marvel, se nos presentan varias historias a cargo de poco más de tres decenas de escritores/artistas.

Arte de Rafael Grampá. Definitivamente buscaré más cosas hechas por él.

Esta vez se incluyen más historias que tienen a los X-Men como protagonistas. Se me había hecho un poco raro que estuvieran tan ausentes en el primer volumen, dada su popularidad, pero en éste les toca desquitarse. Y de qué manera lo hacen. Empezando con una historia de un Wolverine adicto al dolor (ilustrada por Rafael Gampá, cuyo estilo me recordó enormemente a Paul Pope pero en grotesco), luego tenemos una aventura de Dazzler en solitario, un Wolverine deprimido comiendo jochos (en una divertidísima historia por Jhonen Vasquez), un Magneto al que se le da un uso muy práctico, el triángulo amoroso Summers-Grey-Logan, un Colossus peleando contra sí mismo, otra vez Wolverine peleando al lado de Power Pack (¿?), Rogue metiéndose en problemas (y saliendo de ellos) y un accidente con Jubilee.

Versión "limpia" de la portada de Jaime Hernandez, de la fiesta en la playa que hacen las heroínas.

Además del regreso de talentos como Nick Bertozzi, Dash Shaw, Jhonen Vasquez, Nicholas Gurewitch, Jeffrey Brown, Paul Hornschemeier y Tony Millionaire, quienes participaron en el libro anterior, esta nueva entrega se ve engalanada por la participación de Jeff Lemire (Sweet Tooth), los Hernandez Bros. (creadores de Love and Rockets), Terry Moore (Strangers in Paradise) y el recientemente fallecido Harvey Pekar (American Splendor).

Coqueta portada a cargo de Ivan Brunetti.

En el que tal vez es mi segmento favorito, Spider-Man decide deshacerse de Kraven el cazador... invitándolo a una fiesta de graduación. Al recibirla, el villano sale de cacería para conseguir una cita, la cual no podrá regresar a casa hasta que la noche haya sido mágica, por lo que se pone a bailar con el malhechor. Mientras tanto, Spidey descansa de lo lindo. Con mucho humor e historias de un gran corazón (y una que otra de espíritu bizarro), esta segunda colección supera por mucho a la anterior.

Todas las imágenes © y M. R. de Marvel Comics, supongo.

sábado, 28 de mayo de 2011

Strange Tales


No, no está de cabeza la imagen, así es. Y el contenido de este hardcover es igual de bizarro. Toma el nombre de una antología de comics clásica que en sus orígenes presentaba historias de monstruos y horror para luego entrar de lleno en la Era Marvel de los comics con personajes como Doctor Strange, Nick Fury e incluso Cloak & Dagger. Pero esta nueva encarnación del título tiene poco que ver con las anteriores.

Portada del número uno, por Paul Pope.

La idea tras este reciente lanzamiento es presentar a artistas de comic indie, underground o de webcomics dando sus interpretaciones de personajes de Marvel. Tal vez lo más interesante es que la mayoría de los que contribuyen no usan el "modo Marvel" de hacer comics (que consiste, básicamente, en el ensamblado "en línea" en que una persona se encarga de escribir el guión, alguien más lo traduce a imágenes, un tercero lo entinta y así sucesivamente, con una fuerte colaboración entre escritor y artista). Aquí los autores se hacen cargo de guión, dibujo y hasta las tintas (casi todos recurren a alguien más como colorista, pero la mayoría hacen las letras ellos mismos, como parte del arte mismo).

Portada variante del segundo número, a cargo de Peter Bagge (la original tiene al Hulk verde).

El resultado es una mezcla de situaciones extrañas e hilarantes que difícilmente podrían formar parte de la continuidad "oficial" de Marvel, pero por eso mismo es refrescante. Desde un Uatu voyeurista, hasta un Hulk infantil, pasando por un Spider-Man que busca peleas de bar, un Doctor Strange psicodélico, un Iron Man que combate a carnes frías parlantes e historias de espionaje.

Versión "limpia" de la tercera portada, ilustrada por el creador de Usagi Yojimbo, Stan Sakai.

Mis segmentos favoritos son el de Paul Pope (cuyo arte es tan bueno como siempre), los de Brian Maruca y Jim Rugg (políticamente incorrectos e irreverentes), el de mi adorado Jason (con sus tradicionales animales antropomórficos pero haciendo de Peter Parker y compañía), el de Jhonen Vasquez (creador de Invader Zim) y el de Paul Hornschemeier (muy filosófico, como de costumbre). No me gustó mucho el de Chris Chua (sobretodo porque no pude reconocer a muchos de los personajes y me costó trabajo seguir la "historia") y los de Peter Bagge me parecieron muy pesados. Pero en general es una lectura bastante recomendable, más que nada para gente con afinidad por los comics de las editoriales Fantagraphics o Top Shelf.

Todas las imágenes © y M. R. de Marvel Comics, supongo.

lunes, 16 de mayo de 2011

The Death of Groo


A finales de los años 80 y principios de los 90 Marvel Comics, dentro de su sello editorial Epic, publicó varios comics de Groo, personaje creado por Sergio Aragonés. Apoyado por Mark Evanier a la hora de escribir, este caricaturista (el más veloz del mundo según sus propios cálculos) nos contó muchas historias de la vida de este errante e incompetente guerrero. En esta novela gráfica se nos cuenta su aparente muerte y el festejo que esta desencadena. Con un humor más agradable que la anterior novela gráfica que leí de él, me hizo pasar un buen rato pero hasta ahí.

viernes, 13 de mayo de 2011

Wolverine: Logan


Escrito por Brian K. Vaughan (más conocido por sus éxitos Runaways, Y the Last Man y Ex Machina) y dibujado por Eduardo Risso (artista a cargo del lado gráfico de 100 Bullets), en 2008 Marvel Comics publicó esta miniserie de tres números que ahora se puede conseguir en trade. En esta historia se nos revela un fragmento más del pasado de Wolverine, su involucramiento en la Segunda Guerra Mundial y un lazo más que lo une con Japón. Cuando algunos recuerdos lo empiezan a atormentar, Logan viaja a Hiroshima para poner fin a un conflicto que inició casi seis décadas atrás.


Con su característico acercamiento al género de superhéroes, Vaughan nos muestra el lado humano de estos una vez más. En la mayor parte de las páginas vemos a Logan vestido como un soldado o como un hombre, limitando al máximo su aparición en uniforme de X-Man. Con esto logra mostrarnos un lado muy poco explorado de la persona tras la máscara. Y, según palabras del mismo autor, esta historia nos cuenta el origen no del personaje no del mutante, sino del hombre.


El arte de Risso, con su estilo elegantemente simple y cargado de sombras, tiene un gran sentido de la acción y la narrativa visual. Recurriendo a la sutileza al mostrar la violencia, mostrando secuencias de pelea muy bien "coreografiadas" y utilizando paisajes que retratan de buena manera el japón rural, los dibujos complementan de manera natural a la parte escrita. El trade cuenta además con el guión del número uno, lo cual nos permite ver las decisiones tomadas por el artista a la hora de trasladar las palabras a las viñetas. Los colores aplicados por Dean White dan aún más vida a esta de por sí excelente novela gráfica.

jueves, 5 de mayo de 2011

Thor

(Kenneth Branagh, Estados Unidos, 2011)

Podríamos decir que con esta cinta da inicio la temporada de verano para los cines. Para muchos era muy esperada, en especial para los fans de Marvel. El trailer no prometía mucho, era demasiado largo y daba la impresión de que intentaría abarcar demasiado. El hecho de que Branagh estuviera a cargo de la dirección logró darle cierto renombre, en particular por la experiencia de éste dirigiendo adaptaciones shakespearianas. El elenco fue revelándose poco a poco, despertando el interés del público.


Por fin se estrenó la película, curiosamente una semana antes en nuestro país. Y el resultado es satisfactorio. Cuando Marvel vio que sus películas eran un gran negocio creó su propia casa productora. A partir de Iron Man (Jon Favreau, Estados Unidos, 2008) han lanzado una o dos películas cada año, independientes entre sí, pero que también forman parte de un ambicioso proyecto para crear una continuidad similar a la de los comics entre todas.


A pesar de padecer de los problemas propios de ser una película de "origen," en la cual se tiene que presentar a los personajes, la trama tiene un desarrollo bastante bien logrado que trasciende la fórmula. Las secuencias de acción no son nada aburridas, son concisas y se usan para contar la historia, no solamente como relleno. Los elementos cómicos son abundantes y divertidos (mi "chiste" favorito fue el de Mieumieu). Los valores de producción son de primer nivel, al igual que los efectos visuales (y en 3D se ve muy bien).


El elenco es amplio y variado. Anthony Hopkins hace un buen Odin, es la primera cinta que le veo en bastante tiempo en donde no sale de Anthony Hopkins. El relativamente desconocido Chris Hemsworth tiene un buen desempeño como el dios del trueno. Natalie Portman es garantía de calidad. El personaje que me sorprendió fue Darcy, interpretada por Kat Dennings.- más bien personaje de relleno que sin embargo logra inyectarle mucha frescura al filme. Y la breve aparición de Hawkeye es la cereza en el pastel.


Sólo dos cosas no me agradaron. Por una parte, siento que bajaron de tono elementos propios de la mitología nórdica, supongo que para hacerla más accesible o políticamente correcta. Si algo tienen de bueno las mitologías clásicas es lo inapropiadas que son: los dioses antiguos eran unos auténticos bastardos, tan fallidos como los humanos sobre los cuales influían. El mostrarlos bajo una perspectiva disneyficada me molestó un poco, además de que no aprovecharon los grandiosos elementos escatológicos de las tradiciones nórdicas.


Mi otra queja es la historia de amor metida con calzador. No me pareció percibir química entre Hemsworth y Portman, al menos no la suficiente. Y la convivencia entre sus personajes es demasiado limitada como para que se le dé tanta importancia. Uno de los grandes aciertos de Iron Man fue que el elemento romántico fue insinuado mas no explotado, creando tensión sexual sin llegar al romanticismo gratuito. Eso no pasó aquí.


Ahora bien, para quienes sean fans de Marvel, o al menos de sus películas recientes, sabrán algo de la Iniciativa Avengers. Al final de los créditos en Iron Man, un misterioso Nick Fury se aparece en el departamento de Tony Stark para hablare de ella. La última escena de The Incredible Hulk (Louis Leterrier, Estados Unidos, 2008) consiste en el mismo Stark acercándose al General Ross con el mismo objetivo. La agencia S.H.I.E.L.D. ha estado presente en todas estas películas, y su agente Phil Caulson fue quien, en la escena extra de Iron Man 2 (Jon Favreau, Estados Unidos, 2010) acude al llamado para investigar la caída de Mjolnir. Esta entrega en la serie de películas de Marvel no se queda corta y también tiene una escena adicional al terminar los créditos (si quieren leerlo resalten el texto, pero no me reclamen por arruinarles la sorpresa): Nick Fury cita a Erik Selvig para mostrarle un Cubo Cósmico -y se nos revela que Loki no murió-.

Así las cosas, a pesar de que Thor no supera el nivel de Iron Man, es una película bastante entretenida y que profundiza en la continuidad interfílmica del Universo Marvel. Ahora sólo tendremos que esperar un par de meses para ver Captain America: The First Avenger y más o menos un año para por fin ver Avengers. No puedo esperar.

jueves, 10 de marzo de 2011

Nemesis


A ver si les suena conocido: es un multimillonario, heredero de una familia privilegiada, que quedó huérfano a una edad temprana, cuenta con muchos coches y aviones, así como con dispositivos de alta tecnología y se pone máscara y capa para luchar por una misión en la cual cree fervientemente... ¿Saben quién es? No, no es Batman. Se trata de Nemesis, quien surge de la premisa ¿qué pasaría si Batman fuera un auténtico hijo de puta?


Este bastardo implacable dedica sus enormes recursos a combatir a las fuerzas de la ley y el orden, matando a jefes de policía por todo el mundo (con muchos daños colaterales). Su modus operandi consiste en enviar una tarjeta con la fecha y hora en que su víctima fallecerá, para después darse a la tarea de crear caos y llevar a su contrincante a su destino final.


La miniserie de cuatro números, recopilada en un libro de pasta dura y publicada por el sello Icon de Marvel Comics, cuenta la historia de su regreso a Estados Unidos tras haber aterrorizado Asia. Su objetivo, el jefe de policía de Washington DC, es una especie de Harry el sucio que no teme ensuciarse las manos al combatir el crimen. En un duelo de inteligencias, Nemesis destruye la reputación de su adversario al revelar los secretos de su familia y ponerlo en las situaciones más difíciles de su carrera como agente de la justicia.


Como la mayoría de las cosas escritas por Mark Millar (Wanted, Kick-Ass), el guión es generoso en situaciones espectaculares y diálogos irreverentes, muy cargados de leperadas. También da la impresión de que son miniseries diseñadas para ser "adaptables" a cine. En general son muy disfrutables, aunque a veces pueden sentirse medio repetitivas sus ideas y un poco huecas sus tramas. Pero es innegable que sabe escribir éxitos instantáneos.


El arte, a cargo de Steve McNiven, es muy cinemático y dinámico, aunque me gusta más cuando es entintado por otros. El que se entinte a sí mismo hace que se veanmenos acabados los dibujos y que las líneas parezcan un poco "sucias," dándole cierto parecido con el arte de Leinil Yu (pero con menos sombras). De todas formas, el lujo de detalle que usa en sus fondos, en los edificios y en las expresiones de la gente nos brindan resultados admirables.

lunes, 24 de enero de 2011

Powerless


Escrita por Matt Chemis y Peter Johnson, con arte a cargo de Michael Gaydos y colores de Lee Loughridge, esta miniserie de seis números publicada originalmente en 2004 puede consegurise en trade paperback, o lo que es lo mismo, en una compilación en formato de libro.

Nunca antes había leído nada de estos escritores, del artista sólo conocía su trabajo en el comic Alias (escrito por Brian Michael Bendis). Lo que despertó mi interés fue la sinopsis:

"¿Qué hace a un héroe?

"¿Son sus acciones, o los resultados de estas? Powerless explora el significado del heroísmo en términos muy humanos. Reimaginando a los personajes más populares de Marvel sin poderes sobrehumanos, esta historia revela el núcleo de héroes a quienes todos hemos llegado a conocer y a amar. Estos personajes - incluyendo a Peter Parker, Matt Murdock y Logan - estaban destinados a ser héroes.

"Sólo porque a Peter Parker no lo haya mordido una araña radioactiva no significa que no combata a un hombre enloquecido llamado Norman Osborn. ¿Matt Murdock? Ciego, sí - pero sin sentidos aumentados. Sin embargo, sí se convirtió en el defensor legal de los pobres en Hell´s Kitchen, así como también se interpuso en el camino de Wilson Fisk, el Kingpin. Y Logan es, desde luego, el enigmático - y amnésico - viajero errante huyendo de su pasado."


En general me gustan mucho las historias alternativas, ésta en particular me llamó la atención. Comienza con un hombre que despierta de un coma de tres días, recordando imágenes del Universo Marvel y teniendo visiones de seres superpoderosos al retomar su vida rutinartia como psicoanalista. Siempre se había sentido satisfecho con no involucrarse en las vidas de los demás, pero sus visiones hacen que esto cambie.

Uno de sus pacientes es el adolescente Peter Parker, huérfano desde chico, ñoño de tiempo completo y perseguido por bravucones. Por si fuera poco, tras entrar a trabajar como becario a Industrias Stark, una araña radioactiva que era parte de un experimento lo muerde, dejándo su brazo derecho todo chupado y parcialmente inutilizado. Para acabarla de amolar, a los pocos días asesinaron a su tío y ahora Norman Osborn, el padre de su mejor (y único) amigo lo presiona para involucrarlo en intrigas de espionaje industrial.

Otra persona busca la ayuda del psicoanalista William Watts. Se trata de Matt Murdock, abogado invidente quien intenta probar la inocencia de un tal Frank Castle, inculpado por la muerte de un criminal que asesinó a su esposa e hijos. Dado que ayudar al defensor lo enemistaría con Wilson Fisk, principal figura del hampa, Watts le niega su apoyo. Esa misma noche, un hombre llamado solamente Logan y armado con un juego de tres cuchillas en cada mano (llenas de la sangre del ahora difunto paciente de Watts, Charles Xavier) asegura ser inocente e interroga al psicólogo en busca de las respuestas que su memoria destrozada no le puede dar.


De este modo van transcurriendo las tres historias, vistas a través de los ojos de William Watts (así como el Phil Sheldon en Marvels, de Kurt Busiek y Alex Ross) mientras éste se involucra cada vez más, tomando decisiones de moral cuestionable pero impulsado por su sentido de estar haciendo lo correcto.

Esta historia se siente como alguna de las novelas gráficas publicadas por el sello Vertigo, aborda temáticas realistas y maduras, además de estar permeada por un ambiente oscuro y hasta cierto punto pesimista. En esta realidad, no sólo los héroes carecen de poderes sino que además tienen obstáculos o desventajas. No obstante, esto no los detiene ni los desvía en su determinación a hacer el bien, a poner en riesgo sus propias vidas, a pesar de hallarse ante situaciones frente a las cuales son prácticamente impotentes.


El arte de Gaydos resulta más que apropiado, lleno de sombras y mostrando rostros y locaciones realistas. Los colores de Loughridge se mantienen sobrios y opacos, creando una atmósfera opresora, excepto cuando retrata las visiones del mundo superheróico lleno de colores brillantes y llamativos. En particular me encantaron las últimas tres páginas del capítulo cinco, desarrollando tres secuencias simultáneamente haciendo uso de la repetición de tres viñetas casi sin variaciones, creando un ritmo trepidante que lleva al cliffhanger de la última página.

Me incomoda un poco la visión objetivista de las cosas, en la cual un héroe no deja de serlo sólo por careccer de sus poderes. Me resulta más interesante cuando se plantea que distintas circunstancias podrían llevar a un mismo personaje a una situación radicalmente diferente. Aunque, por otra parte, la trama no cae en lugares comunes ni en complacencias gratuitas. No todos los personajes alcanzan un final feliz y, justo como en la vida real, aún cuando se logra hacer justicia por los medios ortodoxos los malhechores tienen formas de prevalecer.

Tal vez este comic no sea tan disfrutable para aquellos que no estén tan familiarizados con el Universo Marvel en general, aunque siento que es lo suficientemente grato para quien al menos tiene conociemiento de los personajes a través de las películas. Además de las apariciones mundanas de otros héroes haciendo cameos, también hay un curioso homenaje metaficticio a Brian Michael Bendis (uno de los escritores que hoy por hoy dictan el rumbo de Marvel Comics, sino es que el más importante).


El mismo protagonista/narrador, William Watts, es un personaje clásico de Marvel (aunque un tanto oscuro). Yo logré adivinar su identidad como a la mitad de la historia y se revela sólo hasta la última página, la cual termina con una nota bastante abrumadora. Para terminar, traduciré libremente (con las negritas extraídas del original) el texto que acompaña a las dos últimas páginas (no se preocupen, sin el contexto de las imágenes no es en realidad un spoiler):

"Frecuentemente, cuando soñamos, nuestra imaginación nos lleva al mundo de lo fantástico, lo asombroso y lo espectacular. Soñamos con volar, con poseer la fuerza de mil hombres o incluso con salvar al mundo. En estas sorprendentes fantasías, el bien vence al mal... y nadie muere en realidad.

"Pero así no es la vida. Ser humano... verdaderamente humano, es aceptar que a veces somos héroes, a veces somos vencedores...

"Y a veces somos impotentes."

Jamás desistiremos de explorar,
Y el final de todas nuestras exploraciones
Será el llegar a donde empezamos
Y conocer el lugar por primera vez.
-- T. S. Eliot