lunes, 7 de marzo de 2011

Zodiac

(David Fincher, Estados Unidos, 2007)

Cuando esta película estuvo en cartelera, por alguna razón la ignoré. Me gusta mucho el trabajo de David Fincher, pero escuché algunas críticas desfavorables por lo que decidí prescindir de verla. A finales de febrero, supongo que con motivo de la nominación de Fincher al Óscar como mejor director, la Cineteca Nacional programó una retrospectiva de su filmografía completa y pude ver Zodiac como se debe, en el cine.


Ya sabía más o menos de qué trataba, aborda el tema del infame asesino serial conocido como "Zodiac", al cual nunca atraparon. Me gustó bastante la película. Recrea varias ciudades de California tal como eran a finales de los años 60 y principios de los 70. La historia se desarrolla con un ritmo constante e intrigante, mostrándonos una a una las pistas de la investigación y siguiendo detalladamente las diversas investigaciones que se llevaron a cabo. Se nota que Fincher hizo todo lo posible por mostrar las evidencias disponibles sin saltar a conclusiones premeditadas.


El elenco principal consiste en tres actores que dan vida a personas de la vida real que estuvieron involucrados. Robert Downey Jr. ocupa el rol de Paul Avery, periodista del San Francisco Chronicle que cubrió el caso del asesino desde un principio y cayó en el alcoholismo y la pérdida de credibilidad tras haberse vuelto un posible objetivo del criminal. Mark Ruffalo hace de David Toschi, prominente inspector de policía que también inspiró a los personajes fílmicos Bullit y Harry el sucio, quien llevó a cabo gran parte de la investigación policíaca. Por último, el protagonista del filme es Jake Gyllenhaal en el papel de Robert Graysmith, caricaturista para el periódico quien posteriormente se obsesionó con resolver el caso y escribió el libro en el cual se basa la película.


Lo interesante de Zodiac es que, a diferencia de otras historias policíacas, ésta no está construida para que al final todas las piezas queden bien acomodaditas en su lugar. Más bien todo queda en desorden y cada quien debe sacar sus propias conclusiones, tal como en la vida real en que la mayoría de los casos no encuentran solución.


SPOILER ALERT! El siguiente párrafo revela el final de la película, si no la han visto léanlo bajo su propio riesgo: Ultimadamente, me recordó al comic From Hell, de Alan Moore y Eddie Campbell, en el cual se plantea una teoría y se muestran los datos que llevaron a esa conclusión. Ya es cuestión de los espectadores si deciden creerle a esta  versión o si quieren formular la suya propia. La película apoya la postura de Graysmith, quien es de la idea de que el perpetrador fue Arthur Leigh Allen. En una escena cercana al término del metraje, el personaje encarnado en Jake Gyllenhaal entra a una tienda, mira a los ojos a Allen y sabe en su interior que él fue el culpable. Más que nada, fue su forma de ponerle un punto final a su propia obsesión, ya que de lo contrario podría haber seguido encontrando pistas y pistas que no lo llevarían a ninguna parte.

En resumen, Zodiac cuenta una oscura historia (que más bien parecen dos o más) sobre las muchas formas en que un asesino puede terminar con una vida y las profundidades de la obsesión a las cuales puede llegar un individuo en la búsqueda de hacer "lo correcto". Ampliamente recomendada, aunque no sea la mejor en la obra de Fincher.


El rito

( Mikael Håfström, Estados Unidos, 2011)

Al ver el trailer de esta película quedé lo suficientemente intrigado. Un joven sacerdote es enviado al Vaticano para ser instruido como exorcista y confronta su escepticismo al acompañar a otro cura experimentado en varios rituales de exorcismo. El mismo corto nos sugiere que el hombre mayor, interpretado por Anthony Hopkins, podría resultar poseído él mismo, dejando todo en manos de su colega inexperto y lleno de dudas. Con una estética reminiscente a El exorcista (William Friedkin, Estados Unidos, 1973), prometía buenos momentos de horror.


Oh decepción. La película no aporta nada más que lo que uno puede inferir del corto. El protagonista resulta ser un chavo que, para huir de la funeraria de su padre, opta por el sacerdocio. Escéptico a morir, ni siquiera cree en dios pero uno de sus maestros ve algo en él y lo manda al seminario de exorcismo en el Vaticano. Ahí conoce a una periodista que nomás estorba y acompaña al padre Lucas en varios exorcismos. SPOILER ALERT (si no quieren que les arruine la sorpresa, no resalten el texto del resto del párrafo) El colmo de la ingenuidad y la obstinación en no admitir que algo más allá de lo terrenal está ocurriendo es cuando la chica embarazada vomita clavos (sí, clavos, for fuck's sake) y Michael plantea que pudo habérselos tragado para dañar al infante nonato en su interior.

Además, como que se les olvidó que estaban haciendo una película de horror. Tal vez a algunas personas las haya perturbado, pero para quien está acostumbrado al buen cine de horror ésta cinta quedó a deber. Ni siquiera tiene una cantidad decente de sustos, sólo me hizo brincar una vez y fue sólo por un triste gato. Por otra parte, tal vez no querían hacer una historia de miedo. Quizás su intención era abordar el tema desde una perspectiva seria y propositiva. Si ese era el caso, le hubieran bajado a los efectos y la hubieran promocionado de otra forma (además de que algo similar ya habíamos visto en El exorcismo de Emily Rose, de Scorr Derrickson, Estados Unidos, 2005, que curiosamente es de los mismos productores). Otra cosa que me cayó mal es que el padrecito joven, Michael Kovac, todo el tiempo se ve insoportablemente bien, digamos que metrosexualmente bien. Y los incesantes y repetitivos flashbacks de su infancia me hartaron.


Hopkins da una buena actuación, sin exagerar, pero no lo suficiente como para salvar una cinta que carece de un suspenso constante y llega a volverse aburrida e incluso adormecedora. Ahí les van otros spoilers, resalten el texto bajo su propio riesgo: Eso sí, me encantó la parte en la que el padre Lucas, ya poseído, le suelta un trancazo a una morrita. Diganme cruel, pero me hizo reír. Y bueno, ya para el final, la conclusión de "porque creo en el diablo también creo en dios y te puedo exorcisar" se siente forzadísima y obvia.

Creo que me parece más entretenida la polémica de López Dóriga y "juaiderrito" que la película que la ocasionó. Ni siquiera Alice Braga se ve tan bien como en otras ocasiones.

El discurso del rey

(Tom Hooper, Reino Unido, 2010)

No tengo mucho que decir sobre esta cinta. Es buena, bastante buena. Enternecedora. Muy bonita. Que quede claro que no lo digo como algo bueno. Me parece muy complaciente y siempre he preferido las películas que nos confrontan, que nos hacen ver lo que nos duele o lo que no queremos ver. Pero es mi gusto personal y eso no hace de ésta una mala película.

De hecho, está muy bien realizada. El diseño de arte es impresionante, recrean la Inglaterra de los años 20 con todo detalle. Los vestuarios son igual de creíbles. El ritmo es pausado sin ser lento. La música acompaña adecuadamente a las imágenes sin robarles atención y sin caer en la redundancia ni en el sentimentalismo. Y las actuaciones. Qué actuaciones.


Sin duda, Colin Firth es merecedor de todas las nominaciones y premios que ha recibido. Su personificación del Rey George VI es excelente, desde su tartamudez inicial hasta su gradual adquisición de confianza en sí mismo, pasando por el conflicto de verse irremediablemente atrapado en una situación y un papel con los que no se siente cómodo. Helena Bonham-Carter como su esposa Elizabeth demuestra un talento contenido y fuerte al mismo tiempo. De hecho, yo hubiera preferido que ella se llevara el Óscar a mejor actriz de reparto (pero a mí nadie me preguntó). Y Geoffrey Rush, ni qué decir. Un veterano que se las sabe todas, su carismática forma de dar vida al logoterapeuta Lionel Logue nos conmueve y nos hace reír con su irreverencia.


Este filme nos cuenta una etapa en la vida del mencionado rey de Inglaterra, desde los últimos días de vida de su padre y la abdicación de su hermano al trono hasta su renuente toma de la corona, paralelamente a sus intentos por dominar el problema del habla que había tenido desde su niñez y al surgimiento de su amistad con Lionel, el único hombre que logró traspasar esa barrera que lo mantenía aislado del resto de la gente. El momento en que Logue le dice que es su amigo y "Bertie" se indigna me recordó una situación similar entre Hob Gadling y Morpheus en el comic Sandman. Bueno, dejando a un lado mi referencia a un comic que todo mundo haría bien en leer, insisto en que el lazo que se forma entre estos personajes se siente auténtico y honesto.

Pero hasta ahí. Realmente no creo que la película mereciera tantos premios, en especial me molestó que ganara mejor director, mejor guión original y mejor película en los premios de la Academia, habiendo tantos contendientes dignos a dichos galardones.


domingo, 6 de marzo de 2011

La General

(The General, Clyde Bruckman y Buster Keaton, Estados Unidos, 1926)

También conocida como El maquinista de la General, esta película co-escrita, co-dirigida, co-producida y protagonizada por Buster Keaton es uno de los grandes clásicos de la cinematografía mundial. Por muchos, incluido Keaton mismo, es la mejor película de toda su filmografía. Lamentablemente, es la única que he visto de él, espero algún día poder corregir esto.

Como parte de los festejos por el undécimo aniversario de Horizonte 107.9, pude asistir a una proyección en el estudio A del IMER musicalizada en vivo por el trío de jazz Swing Gitan. El score que compusieron para la cinta le da una vitalidad que le queda muy bien.


La película nos presenta a Johnnie Gray, el maquinista de la locomotora "la General," quien decide enrolarse en el ejército para combatir en la guerra civil de Estados Unidos para impresionar a su novia, pero es rechazado por ser más valioso en su empleo actual... aunque esto no se lo explican. Desairado, sufre el rechazo de su amada y no le queda más que resignarse a seguir operando su tren. Tiempo después, mientras su antiguo amor viaja en su tren, éste es secuestrado por espías del Norte y  Johnnie debe rescatar a Annabelle y advertir a las tropas del Sur sobre los planes de sus adversarios.


Con su tradicional e inexpresiva "cara de piedra" y su destreza física, Keaton nos da un filme que es al mismo tiempo ligero, emocionante y divertido. Incluye una escena en que un tren intenta atravesar un puente dañado y se desploma hacia el río debajo, la secuencia más costosa de toda la historia del cine mudo.

Si nunca han visto esta película, háganlo. Es seguro que no se arrepentirán.


Las malvadas


Así como en enero hicimos nuestro maratón casero sobre películas de hombres que tratan mal a las mujeres (o al menos esa era la idea), en febrero tocaba el desquite y nos propusimos hacer uno sobre mujeres que hacen sufrir a los hombres. A la mera hora, Kitty y Gru le pidieron sugerencias al cuate de Film Club Café y, al parecer, cuando le dijeron que querían películas de mujeres malas el entendió chichas malas, como en badass girls en vez de evil women. Así las cosas, tuvimos una programación mixta.


Empezamos con Azumi, de Ryuhei Kitamura (Japón, 2003), que nos cuenta la historia de una chica quien es adoptada desde su infancia y entrenada junto con otros nueve chavitos para ser un grupo de asesinos especiales, con la misión de eliminar a los líderes que amenacen con hacer guerra al emperador, preservando de este modo la paz. Ahora sé que está basada en una serie de manga bastante popular. La película empieza bastante bien y tiene un excelente momento cuando, para dar por terminado su entrenamiento, el sensei les pide escoger a quien más quieran para llevar a cabo la última actividad en parejas. SPOILER ALERT (si no quieren que les arruine la sorpresa, no resalten el texto del resto del párrafo) Una vez que cada quien está con su mejor amigo, reciben la orden de matarlo a sangre fría para demostrar que nada los desviará de su misión.


Hasta ahí va muy bien la cosa, pero después se vuelve una película bastante convencional. La música incidental le queda corta, no alcanza a imbuir un sentido de dramatismo a lo que ocurre en pantalla. Los vestuarios son demasiado coloridos, el villano es demasiado caricaturesco y conforme se acerca al final la acción se vuelve cada vez más inverosímil, rayando en el absurdo para la conclusión del filme. En resumen, es una cinta que nunca volvería a ver, menos aún la secuela.


Luego seguimos con una película con mujeres realmente perturbadas y malignas, si bien no hacia los hombres. What Ever happened toBaby Jane? (Robert Aldrich, Estados Unidos, 1962) es una adaptación de la novela de Henry Farrell del mismo título que nos cuenta la historia de dos hermanas, Jane y Blanche Hudson. Cuando eran niñas, Jane era muy famosa por su acto de baile en el cual era acompañada por su padre en la música. Se convirtió en una niña malcriada y caprichosa, siendo el objeto de la envidia y resentimiento de su hermana. A la vuelta de los años, Blanche demuestra ser una gran actriz y es Jane quien ahora debe vivir a su sombra. Una fatídica noche, un accidente automovilístico sin testigos deja paralítica a Blanche. A partir de ese momento las hermanas viven juntas de manera reclusiva, en una extraña relación de codependencia y dominación.


Así empieza esta gloriosa cinta que cuenta con las maravillosas actuaciones de Joan Crawford y Bette Davis como Blanche y Jane, respectivamente. Estas actrices ya iban en declive y nadie se imaginaba que podrían dar un desempeño de semejante nivel, sin embargo sorprendieron a crítica y audiencia por igual. Los personajes secundarios son lo suficientemente interesantes como para no parecer de relleno, a diferencia de la mayoría de las películas de hoy en día. El suspenso manejado es excelente y el desarrollo hacia el clímax y la revelación al final la vuelven una maravillosa película digna de toda la admiración que tiene.


Para continuar la velada vimos otra película sobre una chica ruda, Foxy Brown (Jack Hill, Estados Unidos, 1974). En ésta, Pam Grier interpreta al personaje titular, una mujer que decide vengarse cuando su novio es asesinado por un círculo de traficantes. Siendo tal vez la más famosa de las películas de blaxploitation, yo me esperaba que fuera un tanto boba e ingenua y que me haría reír más que otra cosa. No obstante, la cinta demuestra por qué es relevante al abordar temáticas socialmente importantes y atacando los problemas seriamente. Drogas, prostitución y crimen son las cosas a las que se enfrenta Foxy Brown, sin acatar ningún límite en su búsqueda de justicia.


En una parte muy graciosa, el hermano de Foxy justifica su labor como vendedor de droga diciendo: "no sé cantar ni bailar, no puedo ser un predicador y no soy guapo como para ser alcalde, ¿qué otra opción me queda?" Siempre me ha resultado curioso que los negros siempre se quejan del racismo pero son los primeros en reforzarlo. Eso sí, la película ha envejecido bastante. Con decirles que Pam Grier oculta una pistola en su afro es suficiente muestra.


Para terminar la noche, vimos una película de una mujer verdaderamente maligna. Ese oscuro objeto del deseo (Luis Buñuel, Francia-España, 1977) da inicio con Mathias, un hombre ya entrado en años, abordando un tren. Una mujer con moretones en la cara lo está buscando en la terminal, por lo cual el le pide algo a uno de los empleados del tren. Cuando se encuentran hombre y mujer, éste le tira una cubetada de agua encima y se aleja de ella. Para justificar sus acciones ante sus compañeros de viaje, Mathias les relata la histoira de Conchita.


Dicho relato nos cuenta una de las historias más cruentas de seducción y manipulación. Conchita coquetea con Mathias pero después se hace la digna y le niega lo que desea. Por una parte le muestra que el dinero no lo consigue todo y lo pone en su lugar por querer conseguirla cual simple objeto, pero al mismo tiempo logra que él le dé todo lo que ella quiere sin tener siquiera que acostarse con él. Por alguna extraña razón, Buñuel escogió a dos distintas actrices para el papel de Conchita, haciendo que los críticos y estudiosos de cine teorizaran sobre el posible significado de esta decisión por años. Al final, la cinta pareciera decirnos que una relación amorosa es tan terrible y destructiva como un acto terrorista.

Al parecer cada vez estamos más estropeados, pues cada vez vemos menos películas. Esperemos que en este mes de marzo podamos recuperarnos.

jueves, 3 de marzo de 2011

El peleador

(The Fighter, David O. Russell, Estados Unidos, 2010)

Como tal vez ya sepan, esta película nos cuenta la historia verdadera del boxeador Micky Ward y la vida con su familia. Su medio-hermano mayor, Dicky Eklund, fue una sensación del boxeo en los años 70 y le enseñó todo lo que sabe, pero se la pasa reviviendo glorias pasadas mientras lo consume su adicción al crack. Su madre, Alice Ward, funge como su manager pero sólo le consigue peleas de las que nunca sale bien parado. Así las cosas, conoce a Charlene Fleming, una mujer al mismo tiempo sexy y agresiva quien con su determinación le ayuda a darle enfoque a su vida y a su carrera.


Bueno, eso es la sinopsis, pero si creen que eso es todo de lo que va la película están muy equivocados. A pesar de que uno podría pensar que sólo se trata de un Rocky más, ésta cinta va más allá. Sí, hay peleas. Hay trancazos, brutalidad, sangre en la lona del ring y emociones fuertes. Pero el lado con más peso de la película está en las relaciones familiares.


Por un lado tenemos la relación entre los dos hermanos. Micky siempre admiró a su hermano mayor y aunque lo ve en malas condiciones no tiene el valor de confrontarlo. Llega un punto en que la imprudencia de Dicky lo pone en un pésimo lugar y decide separarse de él, pero nada hace que deje de quererlo o de desear tenerlo cerca.


Igual pasa con su madre. Aunque da la apariencia de que sólo lo está usando para conseguir dinero y que realmente no le importa su bienestar, en verdad le interesa sacar adelante la carrera de su hijo pero ha tomado decisiones equivocadas. También está el hecho de que parece preferir a Dicky y se concentra más en su supuesto "regreso" que en cualquier otra cosa.


Por último, pero no por eso menos importante, tenemos a Charlene. Es una mujer fuerte, rechaza a los patanes que la buscan sólo para un acostón pero también es decidida y sabe lo que quiere. Cuando Micky la deja plantada -pensando que ella no querría salir con él después de haber perdido su más reciente pelea- ella va a buscarlo a su casa para confrontarlo. Sabe cómo defenderse y no se queda callada. Ella ve los aspectos negativos de la madre y el hermano de su amado y lo ayuda a distanciarse de ellos para que pueda salir adelante, pero corre el riesgo de hacer exactamente lo mismo que criticaba de sus familiares.


Todas estas interacciones se cruzan entre sí para mostrarnos un drama presentado de manera muy realista y cruda. Las peleas son recreadas de tal forma que parece que estamos viéndolas por la televisión, por el tipo de encuadres y ángulos que ocupa la cámara -además del uso de video para darle un toque distinto a las escenas de pelea-. En algunas secuencias se recurre a la cámara en mano para darnos la impresión de ser testigos presenciales de lo que está ocurriendo.


Además del buen manejo del guión y la edición que mantienen la película dinámica e interesante, la cinta cuenta con grandes actuaciones por parte de todo el reparto. No por nada Christian Bale y Melissa Leo ganaron varios reconocimientos por sus papeles como el hermano y la madre, respectivamente. También Amy Adams tuvo muchas nominaciones por su interpretación del interés amoroso del peleador. Y no obstante que Mark Wahlberg no fue premiado y sólo fue nominado al Globo de Oro, me parece que su personaje no estuvo nada mal logrado. Por primera vez pude verlo sin que me recordara a Dirk Diggler (si no entienden mi referencia, corran a ver Boogie Nights, P.T. Anderson, Estados Unidos, 1997).


Para terminar, quiero hacer una mención especial a Amy Adams. O más bien a su personificación de Charlene. Qué mujer. Guapa, atractiva y con un gran carácter. Núbil a más no poder, femenina pero al mismo tiempo poderosa. Yo quiero una mujer así, que sepa defenderse sola pero no por eso rechace las atenciones que uno pueda tener para con ella. Hasta estoy tentado a meterme a clases de boxeo, si eso me ayuda a conseguirla...

martes, 1 de marzo de 2011

Zombie Tales


Hoy en día, que los zombies están tan de moda, es muy fácil toparse con comics o películas que aprovechan la popularidad de los muertos vivientes para hacernos sufrir con historias que van de lo mediocre a lo francamente malo. Afortunadamente, esta antología de varios escritores y artistas es una excepción a la norma.

En 2007, la editorial independiente Boom! Studios publicó esta antología que reimprime tres one-shots: Zombie Tales, Zombie Tales: Oblivion y Zombie Tales: The Dead. Guiados por el talento como editor de Mark Waid, varios autores nos presentan varias historias cortas con mucha creatividad y originalidad, acompañadas por ilustraciones de gran calidad. Desconozco a muchos de los colaboradores, algunos de ellos son guionistas de cine o escritores para televisión, supongo que varios están apenas empezando sus carreras en el medio del comic, pero los resultados que brindan no dejan ninguna duda sobre el profesionalismo de todos los involucrados.


El libro abre con Severance, sobre un científico que descubre una cura a la plaga zombie pero a un alto costo personal y sobre su venganza contra el líder de la corporación que parece controlarlo todo. A ésta sigue la genial Daddy smells different, en que el pequeño Zach -de cuatro años- nos cuenta desde su perspectiva el inicio del holocausto zombie.


For Pete's sake fue una de las historias que menos me gusto, siguiendo la vida de una mujer que asume su nuevo lugar en un mundo post-apocalíptico, aunque el arte de J. K. Woodward hace que valga la pena. Luego el mismo Waid nos presenta una de las más ingeniosas piezas de la antología con If you're so smart..., en la que varios preparatorianos tienen que contestar un examen que pone a prueba sus conocimientos sobre los zombies. Four out of five nos presenta una teoría bastante interesante sobre lo que realmente ocasionó que se propagara la infección, y termina con la hilarante expresión "My name is Eugene Benjamin Markowitz. And I am a mother$#@$ing dentist".


A continuación se nos presenta I, Zombie, historia en tres partes con distintos artistas. En ella el protagonista es Ted, un zombie con una no-vida bastante aburrida hasta que encuentra un gato en la calle, va de compras y al final incluso el amor llega a su existencia. Al mismo tiempo, un grupo de científicos sobrevivientes intentan recuperar al felino, que puede ser crucial en la solución al conflicto con los redivivos. Pero deberán enfrentar muchos peligros, siendo uno de ellos un grupo de... ¡conejos zombies! Una historia divertida y con un artista distinto en cada capítulo, siendo mi favorito el de Benjamin Roman en el segundo (el cual me recordó un poco a Jhonen Vasquez).


Luego sigue Zoombies -sobre un grupo de animales que intentan escapar del zoológico y capturar en él a los humanos transformados-, The miracle of Bethany -sobre el zombie original y por qué el Vaticano lo esconde-, y Memento mori -una idea bastante innovadora sobre cómo el frío puede afectar a los zombies-.

Riot grrrl es un sketch más bien cómico que mezcla proezas en motocicleta, mangueras con gasolina y fuego para probar un punto. Luther nos cuenta una historia muy humana sobre un chico con cierto retraso mental que "roba" objetos de valor de los cadáveres que encuentra, poniendo en riesgo su vida de manera imprudente, por un motivo que nadie alcanza a imaginar. The bakemono and the cranes nos recuerda una vez más que nunca debemos acostumbrarnos a las cosas malas y siempre debe haber aunque sea un poco de esperanza.


Otra historia de tres partes -Dead meat, Deader meat y Deadest meat- es narrada por un soldado recién fallecido (y convertido) que decide vengarse de quienes lo enviaron a su muerte y desataron la peste en el mundo. Poco a poco, va perdiendo el uso de su razón hasta encontrar la paz rechazando lo que siempre se esperó de él. Para terminar la colección, A game called zombie nos narra la historia de un niño que jugaba con su padre a los zombies... ¿o no era un juego en realidad?

La gran mayoría de las historias son ampliamente disfrutables, me da curiosidad saber si el título homónimo que lanzó Boom! Studios posteriormente será igual de bueno.